Ya no estará al frente de la ofensiva migratoria del gobierno de Estados Unidos, la pone al frente del nuevo Escudo de las Américas
Por Staff/bbc
La Prensa
EU.- Así lo anunció el presidente Donald Trump este jueves, al hacer pública su destitución como secretaria de Seguridad Nacional.
«Nos ha servido bien, ha obtenido numerosos y espectaculares resultados», dijo el mandatario al describir el tiempo de Noem al frente del departamento del que depende el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
En una publicación de su plataforma Truth Social, Trump agregó que eligió al senador Markwayne Mullin, republicano por Oklahoma, para que la reemplace en el cargo a partir del 31 de marzo. Ahora deberá ser confirmado por el Senado.
Además, el presidente adelantó que Noem ocupará a partir de entonces un puesto de reciente creación, el de enviada especial para el Escudo de las Américas, «la nueva iniciativa para la seguridad en el hemisferio occidental» que se presentará oficialmente este sábado en Doral, Florida.
Allí, en su club de golf, Trump espera reunirse en una suerte de cumbre con líderes de América Latina. De acuerdo a la Casa Blanca han confirmado su asistencia los presidentes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
En un mensaje compartido en la red social X, Noem agradeció a Trump por el nombramiento y se mostró dispuesta a trabajar «estrechamente» con el secretario de Estado y consejero de seguridad nacional, Marco Rubio, y con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, «para desmantelar los carteles que han inundado de drogas» el país.
«El hemisferio occidental es absolutamente crítico para la seguridad de EE.UU. En este nuevo rol, podré aprovechar las asociaciones y la experiencia en seguridad nacional que forjé durante los últimos 13 meses como secretaria de Seguridad Nacional», agregó, antes de repasar lo que considera sus «avances históricos» al frente del departamento.
Entre ellos ha destacado la expulsión del país de «tres millones de inmigrantes ilegales».
Noem ha estado bajo un intenso escrutinio en los últimos meses, por su manejo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) durante las operaciones migratorias en diversas ciudades en general, y en particular tras las muertes de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes migratorios en Mineápolis (Minesota) en enero.
La funcionaria calificó a las víctimas como «terroristas domésticos», unas declaraciones que hicieron que incluso desde el Partido Republicano se comenzaran a oir críticas en su contra.
Y su retirada del cargo coincide con un momento en el que el DHS se encuentra sin financiación, por la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas sobre las reglas que deben regir su funcionamiento.