Fue autor de la Teoría de la Acción Comunicativa. Proponía que el lenguaje no era sólo para transmitir información sino para generar acuerdos, entendimiento mutuo, vínculos, hacer comunidad y para construir la verdad de manera colectiva
Por J. Francisco De Anda/El Economista
La Prensa
EU.- La filosofía ha perdido a uno de sus más grandes exponentes de los últimos años y el pensamiento europeo,su brújula moral. Jürgen Habermas, el último gran exponente de la Escuela de Frankfurt y el filósofo que dedicó su vida a defender la democracia a través del diálogo, falleció este sábado a los 96 años en su residencia de Starnberg, Alemania. Su editorial, Suhrkamp, confirmó la noticia tras recibir el reporte de su familia, de acuerdo con diversas agencias informativas.
Con su partida. se cierra un capítulo de la sociología y la filosofía contemporáneas.
El legado de un optimista racional
Nacido en Düsseldorf en 1929, Habermas creció bajo la sombra del nazismo, una experiencia que marcó su obsesión por construir estructuras sociales donde la razón nunca más fuera sometida por la fuerza. Su obra cumbre, la “Teoría de la Acción Comunicativa” (1981), planteó un desafío directo a la frialdad de los mercados y las burocracias: frente a la razón instrumental —aquella que solo busca el beneficio y la eficacia—, él propuso la razón comunicativa.
El mensaje de Habermas sigue siendo de una vigencia escalofriante: advertía sobre la “colonización del mundo de la vida”, ese proceso donde las lógicas del dinero y el poder invaden los espacios de la familia, la cultura y la ética, asfixiando nuestra capacidad de llegar a acuerdos ciudadanos.