Esta obra de gran relevancia, marca un antes y un después para cientos de productores
María Rodríguez
LA PRENSA
MÚZQUIZ, COAHUILA.– Después de más de dos décadas en el abandono, el agua volvió a correr y con ella la esperanza de cientos de productores: la reactivación de la bomba de riego “tiro 4” en el ejido Palaú marca un antes y un después para el campo en la región.
La alcaldesa Laura Jiménez Gutiérrez encabezó el encendido oficial de esta infraestructura que permaneció inactiva durante 25 años, en un acto que simboliza no solo la recuperación de un sistema hidráulico, sino el renacer productivo de la zona agrícola.
Este proyecto permitirá irrigar hasta seis kilómetros de extensión, beneficiando directamente a cientos de hectáreas de cultivo, lo que se traduce en mayores oportunidades para los ejidatarios, mejor rendimiento de cosechas y un impulso tangible a la economía rural.
Durante el evento, la edil destacó que esta acción es resultado de la coordinación entre autoridades y productores, subrayando que el fortalecimiento del campo es una prioridad para su administración. Además, reconoció el esfuerzo diario de los campesinos, quienes han resistido años de limitaciones en el acceso al agua.
“Este equipo permitirá optimizar el uso del agua mediante un sistema de bombeo, mejorando las condiciones para la producción”, expresó, al tiempo que convivía con integrantes de la comunidad ejidal.
La reactivación de esta bomba no solo representa infraestructura: significa seguridad alimentaria, recuperación de tierras productivas y un paso firme hacia la sostenibilidad agrícola en Múzquiz.
Para los habitantes del ejido Palaú, el sonido del motor encendido no es solo maquinaria en funcionamiento: es el eco de un campo que vuelve a vivir.