Bajo el slogan “Tu boutique familiar”, ha evolucionado con el paso de los años, creando una marca poderosa y de gran trascendencia
Por Iván Villarreal
La Prensa
Monclova celebró este viernes uno de sus legados comerciales más queridos. Casa Edith Tu Boutique Familiar, ubicada en el corazón del centro histórico de la ciudad, cumplió 60 años de servicio ininterrumpido, consolidándose como una tienda departamental emblemática que ha vestido generaciones enteras de monclovenses con ropa, calzado, accesorios, perfumes y artículos para el hogar.
La celebración, cargada de emoción, gratitud y fe, incluyó una bendición religiosa del Padre Héctor Raciel, mensaje del Alcalde de Monclova, Carlos Villarreal Pérez, testimonios familiares, una pasarela de moda y un emotivo reconocimiento a quienes han sido parte fundamental de esta historia.
Los orígenes que marcaron la historia

Todo comenzó en 1966. Doña Rubina Valdés, la fundadora, inició el negocio de manera modesta: vendiendo calzado desde una habitación en su casa. Con el apoyo incondicional de su esposo, don Virgilio García Villarreal (quien ya descansa en paz), la pequeña tienda se mudó al centro de Monclova. Poco a poco, gracias al esfuerzo conjunto, se amplió hasta convertirse en la tienda departamental que hoy conocen los monclovenses.

“Empecé en mi casa vendiendo calzado, luego me vine acá al centro, luego mi marido compró aquí y fuimos ampliando poco a poco”, recordó doña Rubina con emoción durante el evento. Ella y su esposo formaron un “gran equipo”: él como el financiero y ella como la emprendedora incansable. Ese binomio familiar fue el cimiento de lo que hoy es Casa Edith.
Una empresa 100% familiar y generacional
Edith Alicia García Valdés, hija de los fundadores y una de las caras visibles del negocio, expresó el orgullo familiar: “Estamos muy orgullosos porque gracias al inicio de mi padre y mi madre hemos seguido adelante”.
Entre ellas destaca Elizabeth García Valdés (la “hermana de en medio”), quien se describió como “la sandwich” y agradeció profundamente a Dios, a sus padres y a la ciudadanía: “Desde bebecitas hasta ahorita, bendito sea Dios, aquí estamos”.

La tercera generación también estuvo presente. Carla García, una de las más jóvenes y activa en redes, compartió: “Gracias a mi familia, a mis amigos, al personal que son parte de nuestra familia y, sobre todo, a nuestro abuelo Virgilio García Villarreal y a mi madre, que hacen que todo esto siga adelante”.
Los empleados, muchos con décadas de antigüedad (algunos hasta 40 años), fueron reconocidos como parte esencial de la “familia Casa Edith”. Una representante de los trabajadores expresó: “Es un gran honor trabajar aquí. Mi mamá también ha sido clienta y es una gran tienda que ha servido a generaciones”.
Felicita y agradece Melchor Sánchez
Durante la celebración, tuvo un momento muy emotivo la intervención de Melchor Sánchez de la Fuente, conocido cariñosamente como “Pocholo”, quien dirigió palabras especiales a la familia García Valdés y a doña Rubina.

“Gracias a todos ustedes, queridos amigos. Su amigo Melchor Sánchez de la Fuente ‘Pocholo’ para servirles y seguir trabajando con la señora Rubina Valdés mientras la vida me dé tiempo y esfuerzo. Usted me dio trabajo a los 24 años cuando confió en mí y eso no se me va a olvidar. Gracias”, expresó con gratitud visible.
Pocholo, quien ha colaborado durante años con la familia, recordó cómo doña Rubina le brindó una oportunidad cuando apenas tenía 24 años, un gesto de confianza que marcó su vida y que hoy reconoce con profundo agradecimiento.
La celebración: fe, comunidad y moda
El evento del viernes 17 de abril comenzó con una emotiva bendición del local impartida por el padre Héctor Raciel, párroco del Santuario de Guadalupe. La ceremonia incluyó lecturas del Evangelio según San Marcos, oraciones por el trabajo digno y la aspersión con agua bendita en los distintos espacios de la tienda. El padre recordó la dignidad del trabajo, citando a Jesús como “el hijo del carpintero”.
Posteriormente, el alcalde de Monclova Carlos Villarreal, dirigió un mensaje especial, destacando dos aspectos clave:
• La continuidad generacional y el esfuerzo diario de una familia que ha resistido “áreas de oportunidad” económicas.

• La importancia de encomendarse a Dios y dar ejemplo a las nuevas generaciones a través del trabajo honesto.
“Ustedes son un claro ejemplo de lo que significa calidad para nuestra ciudad y para nuestra región”, afirmó el edil, quien también pidió un aplauso para las trabajadoras y trabajadores.
Virgilio García (hijo de los fundadores) agradeció la presencia del alcalde, del padre y de todos los clientes: “Queremos que Casa Edith ya tiene 60 años, pero dure muchos, muchos años más con el apoyo de todos ustedes”.
Doña Rubina, la matriarca, recibió ovaciones y cerró con sencillez: “Gracias por acompañar a mis hijas. Yo ya no estoy aquí de presencia, pero sí de corazón. Que Dios los bendiga”.
La tarde culminó con una pasarela profesional de la colección primavera 2026, a cargo de la agencia de modelos Rafael Zúñiga. El desfile reflejó no solo moda, sino el espíritu de la boutique: elegancia, tradición y la belleza que cada mujer lleva dentro. Además, se rifaron atractivos premios y se ofrecieron descuentos especiales del 80% por el aniversario.
El legado, más allá de lo comercial

Casa Edith no es solo una tienda: es un símbolo del hogar y la familia, como lo expresó uno de los oradores: “La casa es el símbolo del hogar, es donde se hace la familia. Y aquí hay una familia en donde han participado todos”.
Durante seis décadas, la boutique ha acompañado a Monclova en sus altas y bajas, vistiendo a niños, jóvenes, adultos y abuelos. Clientes de toda la vida son tratados como familia, y el famoso “Cárgalo a mi cuenta” se ha convertido en parte de la cultura local.
Hoy, con más de 20 trabajadores directos (y muchos más indirectos), la empresa sigue firme, demostrando que los negocios familiares, cuando se construyen con fe, esfuerzo y gratitud, pueden perdurar y crecer.
Casa Edith invita a toda la ciudadanía a seguir formando parte de esta gran familia. Como dijeron sus propietarios: “Los seguimos esperando por aquí. Gracias de corazón”.
