Delineó una estrategia que combina presencia militar, coordinación institucional y medidas específicas incluida la asignación de escoltas
Por Miguel Vázquez/Quinto Poder
La Prensa
MÉXICO.- En un contexto marcado por acusaciones desde Estados Unidos y un escenario de violencia persistente, el Gobierno de México desplegó un mensaje de control y continuidad en Sinaloa. Desde Culiacán, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, delineó una estrategia que combina presencia militar, coordinación institucional y medidas específicas de protección, incluida la asignación de escoltas al gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
Protección a Rocha Moya: decisión institucional, no petición personal
Uno de los puntos que generó mayor atención fue el dispositivo de seguridad asignado a Rocha Moya. Harfuch fue enfático al descartar que el propio mandatario lo haya solicitado.
«En este caso no fue una solicitud, sino se recomendó que tuviera un cuerpo de seguridad, no es un dispositivo grande, son pocos elementos», explicó.
El funcionario aclaró que esta medida responde a un análisis del Gabinete de Seguridad, considerando tanto el cargo que ocupó como el entorno de violencia en la entidad. En ese sentido, subrayó que se trata de un protocolo habitual para exfuncionarios en zonas de riesgo.
Además, rechazó que existan indicios de una amenaza directa en su contra: no hay reportes de amenazas ni evidencia de que sea un objetivo de ataques armados, pese al incremento en su seguridad personal.