El monumento a Madero fue el principal punto de reunión de aficionados tras el silbatazo final que marca la histórica victoria de la selección mexicana
Por Iván Villarreal
La Prensa
La victoria de la Selección Mexicana provocó una auténtica fiesta en las calles de Monclova, donde cientos de aficionados salieron a celebrar el triunfo tricolor entre banderas, cánticos y una gran muestra de orgullo nacional.
Banderas mexicanas ondeando en automóviles y avenidas, el sonido de los cláxones, así como tambores y cornetas, formaron parte del ambiente festivo que se apoderó de la ciudad tras concluir el encuentro deportivo.
Apenas 15 minutos después del silbatazo final, el monumento a Francisco I. Madero, ubicado en el cruce del bulevar Harold R. Pape y la avenida Madero, comenzó a llenarse de aficionados que, sin importar las temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados, se congregaron para entonar porras en apoyo a México y cantar el tradicional “Cielito Lindo”.
Durante los festejos, elementos de Tránsito y Seguridad Pública Municipal mantuvieron vigilancia permanente y coordinaron la circulación vehicular para prevenir incidentes. Llamó la atención que algunos agentes portaban la casaca verde alusiva al Mundial, sumándose al ambiente de celebración que se vivía en la ciudad.
La concentración estuvo integrada principalmente por familias, con una notable presencia de niños, jóvenes y adultos que disfrutaron de una jornada de convivencia y alegría. Entre la multitud también destacaron algunos aficionados que celebraban de manera más efusiva.
El pequeño David compartió su emoción por el resultado obtenido por el representativo nacional: “Me siento muy emocionado porque este triunfo me da mucha felicidad”, expresó.
Por su parte, su madre señaló que la victoria era un motivo especial para festejar: “Estuvo muy padre. Ya nos tocaba ganar y ahora hay que divertirnos y disfrutar sanamente”, comentó, al tiempo que envió saludos a su esposo, quien no pudo asistir a los festejos debido a compromisos laborales.
La celebración se prolongó durante varias horas en distintos puntos de la ciudad, confirmando una vez más la pasión que despierta la Selección Mexicana entre la afición monclovense.