ENCONTRÓ TRAUMAS EN LUGAR DE AYUDA PARA ADICCIONES
Juanita Muñoz detalla cómo las encargadas del centro de rehabilitación femenil destruían los lazos familiares ocultando visitas y despensas
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Lejos de encontrar apoyo para reconstruir su vida, una exinterna del centro de rehabilitación femenil «Un Paso a la Vez» asegura que salió del lugar cargando secuelas emocionales que hoy afectan la relación con sus propios padres.
Juanita Jacqueline Muñoz Esquivel denunció haber sido víctima de violencia psicológica durante los cinco meses y medio que permaneció internada en el anexo recientemente clausurado.
La joven explicó que recuperó su libertad el pasado 29 de mayo, cuando las autoridades realizaron la intervención del establecimiento, pero durante su estancia, señaló, las encargadas del lugar constantemente les repetían a las internas que sus familiares las habían abandonado porque ya no las querían o estaban cansadas de ellas, mensajes que terminaron por influir en su estado emocional.
Como consecuencia, aseguró que abandonó el centro con sentimientos de enojo y rechazo hacia sus padres, convencida de que no se preocupaban por ella, sin embargo, al reencontrarse con su familia descubrió que sus padres acudían regularmente a visitarla y le llevaban artículos personales que, según dijo, nunca le fueron entregados dentro del anexo.
Afirmó que no sufrió agresiones físicas directas, pero sí castigos psicológicos y medidas disciplinarias que calificó como inhumanas, entre ellas mencionó haber permanecido casi tres días de pie frente a una pared, además, denunció que algunas compañeras eran sometidas a castigos más severos cuando presentaban crisis emocionales o problemas de conducta.
La exinterna también relató haber presenciado presuntas agresiones físicas contra otras mujeres y recordó particularmente el caso de una compañera originaria de Múzquiz que, según afirmó, fue golpeada y posteriormente presentó múltiples moretones en distintas partes del cuerpo.
Señaló que algunas internas eran atadas con sábanas y colocadas debajo de las camas como forma de castigo, ante estas experiencias, Juanita Jacqueline manifestó que está dispuesta a presentar una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado para que se investiguen los hechos.
Reveló que actualmente busca atención psicológica para superar las afectaciones emocionales que aún enfrenta y que otras exinternas también contemplan emprender acciones legales por las presuntas irregularidades ocurridas dentro del centro de rehabilitación.