RETIRA PROTECCIÓN CIVIL PEÑASCOS DE TRES TONELADAS
Permanecieron firmes durante más de un siglo. Sin embargo, la tormenta registrada el lunes provocó el desprendimiento de las rocas de sus cimientos, dejando expuestas a las casas de Loma Blanca
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Ayer personal de Protección Civil y Bomberos realizó una inspección en viviendas con más de 100 años de antigüedad ubicadas en la loma blanca, luego del desprendimiento de enormes peñascos que bloquearon la vialidad de la calle Rafael de la Fuente, en la Zona Centro de Monclova.
De acuerdo con vecinos del sector, en esta área existen tres viviendas antiguas, de las cuales únicamente una se encuentra habitada por José Guadalupe, quien se encarga de cuidar el lugar y evitar que los inmuebles sean vandalizados.
Tras el deslave registrado el pasado martes, las construcciones quedaron expuestas generando preocupación entre los habitantes, ya que, la loma se encuentra ubicada en la calle Rafael de la Fuente una arteria con constante flujo vehicular por su ubicación en el primer cuadro de la ciudad.
RETIRAN ROCAS
El personal operativo de Protección Civil informó que se realizaron trabajos de remoción del material y que mantienen coordinación con las áreas de Servicios Primarios y Urbanismo para determinar las acciones necesarias que permitan eliminar cualquier situación de riesgo.
“Se están retirando partes del cerro que todavía estaban sueltas para evitar que quede material que pueda caer y poner en peligro a alguna persona”, explicó el subdirector de Protección Civil.
Al preguntarle si demolerán las viviendas, informaron que analizaran la posible demolición o retiro de estructuras que resultaron afectadas, entre ellas una barda y, en su caso, las viviendas antiguas.
Aunque aclararon que actualmente no existen personas en riesgo debido a que la mayor parte del área afectada permanece deshabitada. “El señor vive para la parte de atrás. No en la zona dañada”.
VECINOS ALARMADOS
Dariela García, habitante del sector Loma Blanca, relató que el desprendimiento ocurrió alrededor de las 7 de la tarde del martes, cuando un fuerte estruendo alertó a los vecinos y al salir observaron los enormes fragmentos de piedra sobre la calle Rafael de la Fuente.
“Se escuchó un estruendo bien feo, cuando salí ya estaba todo caído. Hablamos a Protección Civil, llegaron los bomberos; eran peñascos como de tres toneladas, tuvieron que traer maquinaria”, comentó.
La vecina señaló que las tres viviendas antiguas tienen varios años sin ser habitadas, a excepción de una de ellas, donde reside José Guadalupe, quien al momento del desprendimiento no se encontraba en el lugar.
Los habitantes del sector solicitaron que continúen los trabajos de revisión y prevención, debido a que anteriormente ya se habían registrado desprendimientos de material rocoso.