Vestido con la camiseta de México, la simpática mascota acaparó fotografías y sonrisas durante la celebración por el triunfo de México
Por Iván Villarreal
La Prensa
En medio de la euforia, los cánticos de “¡Viva México!”, las banderas ondeando y la espuma que cubría a cientos de aficionados durante los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana, hubo un personaje que logró destacar entre la multitud y convertirse en la sensación de la noche: el pato Merlín.
Vestido con una camiseta de la Selección Mexicana y rodeado de personas que buscaban tomarse una fotografía con él, el peculiar visitante acaparó miradas en el cruce de los bulevares Madero y Pape, donde miles de monclovenses celebraron la histórica clasificación del Tricolor a la siguiente ronda del Mundial 2026.
Detrás de esta singular aparición estaba Cielo de León, una pequeña aficionada que llegó acompañada de su propio Merlín para sumarse a la fiesta futbolera. Con una sonrisa y orgullosa de su compañero emplumado, explicó que la idea de llevarlo al festejo fue de su mamá.
“Ya lo habíamos traído una vez, pero la decisión la tomó mi mamá”, comentó mientras sostenía al pato, que no dejaba de llamar la atención de los asistentes.
Para la familia, Merlín ya es parte de las tradiciones mundialistas. Según relató la niña, el pato suele acompañarlos cada vez que se reúnen para ver los partidos de la Selección Mexicana, convirtiéndose en un integrante más de las reuniones futboleras.
Entre fotografías, saludos y muestras de cariño de los aficionados, Cielo aprovechó el momento para enviar un mensaje especial a su hermana, quien se encuentra en la Ciudad de México.
“Le mando un saludo y un abrazo”, expresó con emoción.
Mientras la multitud seguía celebrando el histórico paso de México a la siguiente fase del Mundial, Merlín continuó posando para las cámaras y robándose sonrisas. Por una noche, el simpático pato se convirtió en una de las figuras más populares de los festejos monclovenses, demostrando que en el futbol también hay espacio para las historias entrañables que unen a las familias y arrancan una sonrisa en medio de la pasión mundialista.