• Tenemos la responsabilidad de construir marcos jurídicos que ayuden a prevenir las emergencias en protección civil: diputada Mollinedo Cano (Morena)
Al dar la bienvenida a la conferencia virtual “Los modelos de gestión del riesgo de desastres en México y Estados Unidos”, la diputada Tey Mollinedo Cano (Morena) señaló que este tema es de enorme relevancia porque hablar de gestión del riesgo es hablar de prevención, planeación, coordinación institucional, infraestructura resiliente y protección de la vida humana.
Mencionó que como presidenta de la Comisión de Asuntos Frontera Sur y secretaria de la de Protección Civil ha confirmado que la prevención es una política pública transversal, es un trabajo arduo, permanente y silencioso pero que salva vida todos los días. “Como legisladoras y legisladores tenemos la responsabilidad de construir marcos jurídicos que no solo reaccionen ante las emergencias, sino que ayuden a prevenirlas”.
Por ello, celebró la iniciativa de la Cámara para fortalecer el diálogo entre el Poder Legislativo y la academia, ya que las mejores leyes se construyen cuando el conocimiento científico, la experiencia en territorio y la voluntad política caminan en la misma dirección.
Indicó que México es un país expuesto a sismos, huracanes, inundaciones, incendios y a los efectos cada vez más evidentes del cambio climático. La naturaleza no provoca por sí sola las tragedias, muchas veces es la falta de prevención la que convierte un fenómeno natural en un desastre humano.
Enfatizó que la protección civil del siglo XXI ya no puede medirse únicamente por su capacidad de responder a una emergencia, sino por su capacidad para prevenirla.
Conferencia
Al impartir la conferencia, Juan Manuel Rodríguez Esteves, investigador y director del departamento de Estudios Urbanos y del Medio Ambiente de El Colegio de la Frontera Norte, explicó que cada uno de los países tiene sus modelos orientados a uno o dos tipos de gestión, lo cual es importante para saber de qué manera se están previniendo los riesgos, cómo se atienden los desastres, pero sobre todo qué se está haciendo para mitigar.
Expuso que a nivel global se pueden identificar tres modelos; el primero es la gestión prospectiva, el cual no genera nuevas condiciones de riesgo; el segundo es la gestión correctiva, es decir reducir los riesgos existentes y el tercero la gestión reactiva que está enfocada en la preparación para la respuesta a emergencias.
Respecto a la gestión del riesgo de desastres en México, indicó que la Secretaría de Marina atiende la parte de las costas y justamente ante los desastres asociados a huracanes en el Golfo de México se empezaron a implementar este tipo de estrategias. Asimismo, el Plan DN-III-E, es un modelo ejemplar para el mundo, que empezó en 1965.
En cuanto al marco nacional en Estados Unidos, se señala que la mitigación es el esfuerzo continuo para minimizar la vulnerabilidad y reducir los riesgos antes de que ocurra un evento, como la construcción de infraestructura. También la preparación, que son los planes, simulacros y sistemas de alerta temprana implementados por el gobierno, comunidades y particulares.
Manifestó que a nivel local funciona el “Comité Consultivo México-Estados Unidos en Materia de Desastres Naturales”, desde 1980 y tiene como finalidad fomentar el intercambio cooperativo de información y planificación en la región fronteriza en materia de preparación ante desastres naturales.
Además, busca el intercambio de información y personal, evaluaciones de riesgos, capacitación, estudios de técnicas de evaluación de daños y de la función de las comunicaciones en la planificación ante contingencias
En su intervención, Ana Claudia Coutigno Ramírez, secretaria General Académica de El Colegio de la Frontera Norte, refirió que los fenómenos hidrometeorológicos, sísmicos y ambientales son más intensos y frecuentes, y los efectos del cambio climático, el crecimiento urbano desordenado, la degradación de ecosistemas y las profundas desigualdades sociales, incrementan la exposición y vulnerabilidad de millones de personas.
“Hoy nos reúne la convicción compartida de que la gestión de riesgos de desastres ya no puede entenderse únicamente como una respuesta a emergencias, sino que debe asumirse como una política de Estado basada en el conocimiento científico y la prevención efectiva de los derechos humanos”, agregó.
Por su parte, Rosa Eugenia Sandoval Bustos, coordinadora del Observatorio Legislativo de Asuntos Globales, subrayó que la larga frontera con Estados Unidos hace indispensable la colaboración bilateral y esto ayudaría a pasar de un enfoque reactivo a uno prospectivo en vista de los riesgos que hay por desastres ocasionados por incendios, sequías, inundaciones, huracanes o sismos.