El Mando Central de EU informó que los bombardeos buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar la navegación en Ormuz
Por Staff/ Excelsior
La Prensa
El ejército estadunidense está llevando a cabo nuevos ataques contra Irán, informó el Mando Central de Estados Unidos, horas después de que el presidente Donald Trump declaró que el acuerdo provisional para poner fin a la guerra con Irán había «llegado a su fin».
Canales iraníes confirmaron de fuertes ataques estadunidenses contra una base de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en Chabahar, en el sur de Irán.
Según el Mando Central, los ataques tenían como objetivo mermar la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
Las fuerzas estadounidenses «han comenzado a llevar a cabo ataques adicionales contra Irán para reducir aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz», señaló el Mando Central de Estados Unidos en X.
La nueva andanada de ataques contra irán se da horas desués de que el presidente de Estados Unidos amenazara con terinar «rápido» este nuevo ciclo de enfrentamientos, insinuando una nueva y agresiva operación militar en Medio Oriente
🇺🇸🇮🇷| Canales iraníes informan de fuertes ataques estadounidenses contra una base de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en Chabahar, en el sur de Irán. pic.twitter.com/OzRNmSxUmH
— Radar Austral (@RadarAustral_) July 8, 2026
Trump advirtió: «Esta noche les vamos a dar duro» y más tarde afirmó que espera que los enfrentamientos terminen rápido.
Estados Unidos responsabiliza a Irán de la reciente agresión injustificada contra buques mercantes y tripulaciones civiles que navegaban libremente por una vía navegable internacional de vital importancia», escribió el Mando Central en X.
Washington «responsabiliza a Irán por la reciente agresión injustificada contra el transporte comercial», indicó.
EU e Iran cruzan nuevos ataques
Durante los últimos siete días, Estados Unidos e Irán intensificaron nuevamente sus operaciones militares tras el deterioro del acuerdo provisional de alto el fuego alcanzado semanas atrás. Washington reanudó los bombardeos contra objetivos iraníes al argumentar que buscaba reducir la capacidad de Teherán para amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz, mientras Irán respondió con nuevas acciones contra intereses estadounidenses en la región, reactivando el intercambio de ataques que había disminuido tras la tregua inicial.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) justificó la ofensiva al asegurar que Irán era responsable de recientes ataques contra embarcaciones comerciales. En un comunicado difundido en la red X afirmó que:
«Estados Unidos responsabiliza a Irán de la reciente agresión injustificada contra buques mercantes y tripulaciones civiles que navegaban libremente por una vía navegable internacional de vital importancia».
Por su parte, el presidente Donald Trump declaró que el acuerdo provisional para poner fin al conflicto había «llegado a su fin», anticipando una nueva fase de operaciones militares estadounidenses.
Las autoridades de Irán denunciaron que los ataques estadounidenses alcanzaron instalaciones e infraestructura dentro de su territorio y reiteraron que responderían a cualquier nueva agresión.
Funcionarios iraníes sostuvieron que sus acciones en el golfo Pérsico tienen como objetivo proteger su seguridad nacional y rechazaron las acusaciones de Washington sobre los incidentes registrados en el estrecho de Ormuz, una ruta por la que transita cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo.
La nueva escalada reavivó las preocupaciones de la comunidad internacional. La Organización de las Naciones Unidas y diversos gobiernos reiteraron sus llamados a evitar una expansión del conflicto y a privilegiar la vía diplomática para impedir una guerra regional de mayor alcance.
Analistas advirtieron que cualquier incremento de las hostilidades podría afectar el comercio marítimo internacional y aumentar la inestabilidad en Oriente Medio, donde permanecen desplegadas fuerzas militares de varios países.
Los enfrentamientos también tuvieron repercusiones en los mercados internacionales. La incertidumbre sobre la seguridad del estrecho de Ormuz impulsó episodios de volatilidad en las bolsas y presionó al alza los precios del petróleo, mientras navieras y empresas energéticas reforzaron las medidas de seguridad para sus operaciones en el golfo Pérsico.
Economistas coinciden en que una interrupción prolongada del tránsito por esta ruta estratégica tendría efectos sobre el suministro energético y la inflación en diversas regiones del mundo.