Por Staff/Agencia Reforma
La Prensa
MÉXICO.- Bajo orden del Presidente Donald Trump, el Comando Central de los Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán con el objetivo de debilitar su capacidad de afectar a buques navales en el Estrecho de Ormuz.
«Las fuerzas del Comando Central de EU comenzaron a lanzar más ataques contra Irán para seguir degradando su capacidad de atacar a marineros civiles y buques comerciales que transitan libremente por el Estrecho de Ormuz.
«El Comandante en Jefe ha ordenado los ataques para hacer responsables a las fuerzas iraníes», reportó el CENTCOM en su cuenta de X.
Desde temprana hora de este domingo, Estados Unidos bombardeó Irán a raíz de un ataque iraní contra una embarcación en el Estrecho de Ormuz, que incendió el buque portacontenedores y dejó a un tripulante desaparecido.
Teherán respondió con ataques contra varios países árabes incluidos Baréin, Kuwait, Qatar, Jordania y Omán.
Más tarde este domingo, el Gobernador de la isla de Qeshm, ubicada cerca del estrecho, informó que se habían disparado menos de una docena de proyectiles contra objetivos militares allí, sin víctimas, según la agencia estatal de noticias IRNA.
También se escucharon explosiones en la ciudad costera de Bandar Abás y en la ciudad de Hajiabad, al norte.
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a discutir públicamente operaciones militares, dijo que se llevaron a cabo ataques contra sistemas de misiles y de defensa aérea, así como contra pequeñas embarcaciones de la Guardia Revolucionaria paramilitar en un par de ubicaciones alrededor del estrecho para degradar aún más la capacidad de Irán de atacar el transporte marítimo comercial.
Irán y Estados Unidos están casi en el punto medio del período de 60 días de su acuerdo provisional destinado a alcanzar un fin permanente a la guerra.
El estrecho, una ruta clave para el suministro mundial de petróleo y gas natural y considerado desde hace tiempo como una vía fluvial internacional, se ha convertido en punto de fricción en negociaciones.