Reviven la firma de la paz en Sabinas

Con las palabras del Cronista Ramiro Flores Morales, recordaron el acuerdo que puso fin a las armas en la Revolución Mexicana

SABINAS, COAHUILA. — Con el inicio en Obayos de la XII edición de la Cabalgata del Armisticio – Ruta Dorada, la Región Carbonífera revive uno de los episodios más trascendentales de la historia nacional: la travesía final del General Francisco Villa que culminó con la firma de la paz y el fin de la Revolución Mexicana.

De acuerdo con el cronista de la ciudad, Gerardo García Ayala, Sabinas no solo se consolida como la cuna de todas las cabalgatas, sino que ostenta la supremacía de este tipo de eventos a nivel nacional. Las actividades comenzaron en la histórica comunidad de Obayos, municipio de Escobedo, con un campamento nocturno previo al recorrido. Es en esta comunidad donde el contingente, encabezado por el profesor Fernando Rivera Medina, recibe el acompañamiento más concurrido y efusivo de la ruta. En esta ocasión, las riendas del evento serán entregadas como un homenaje especial a Mauricio Ríos.

Por su parte, el cronista municipal Ramiro Flores Morales detalló el contexto histórico de la hazaña: tras el asesinato de Venustiano Carranza en mayo de 1920, un Francisco Villa rodeado de tropas exhaustas entabló negociaciones con el presidente provisional Adolfo de la Huerta. Oculto en la hacienda Encinillas, Chihuahua, y consciente de la enemistad de Álvaro Obregón —quien le profesaba un profundo rencor tras perder el brazo en batalla—, el Centauro del Norte decidió actuar a escondidas.

Acompañado por 450 jinetes, Villa realizó una audaz travesía de 500 kilómetros en exactamente cinco días (del 20 al 25 de julio de 1920) siguiendo brechas y caminos no trazados. Ingresó a la Región Carbonífera por el puerto de Obayos, descansó en San José de Aura (Múzquiz) y se abasteció de agua en Estación Barroterán, para finalmente arribar a la entonces recién nombrada Villa de Sabinas la madrugada del 26 de julio.

En Sabinas, Villa estableció su cuartel en la residencia del comerciante norteamericano Lucio Lamar (edificio que hoy alberga el Museo de la ciudad), donde se acordó el cese definitivo de las armas.

“Al gobierno le salió sumamente barato pactar la paz: la hacienda de Canutillo costó 600 mil pesos, lo mismo que gastaba el ejército en solo 15 días de rastreo militar para perseguirlo”.

— Profr. Ramiro Flores Morales, Cronista de Sabinas.

Los acuerdos del Tratado de Sabinas:

  • Retiro pacífico: Garantía de no persecución militar para el General Francisco Villa.
  • Patrimonio: Adquisición de la hacienda de Canutillo para Villa y ranchos para sus principales generales.
  • Sustento a la tropa: Un año de haberes (salario) para sus 850 ciudadanos y combatientes activos.
  • Respeto militar: Reconocimiento y conservación del grado militar a los soldados que decidieran continuar en el ejercicio de las armas.

Para conmemorar el 106 aniversario de este pacto histórico, la Presidencia Municipal de Sabinas y la Cronogrfía Local llevarán a cabo una ceremonia solemne el próximo martes 28 de julio a las 10:00 horas en el Museo Casa Lamar, la cual incluirá una ofrenda floral, reseña histórica y números artísticos.

Publicado por Iris Camila Beltran