Daniel Ortega gobernó en la década de 1980 y volvió a la presidencia en 2007. Desde entones ejerce el poder con medidas que anularon a sus rivales.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, condenó este martes declaraciones del presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien descartó cualquier posibilidad de elecciones en su país que permitan a la oposición en el exilio llegar al gobierno.
Ortega gobernó en la década de 1980 y volvió a la presidencia en 2007. Desde entones ejerce el poder con medidas que anularon a sus rivales.
«La declaración de Daniel Ortega de que bajo su dictadura familiar Nicaragua no volverá a celebrar elecciones muestra su verdadera naturaleza autoritaria», declaró Rubio en un comunicado en el cual pidió a la comunidad internacional «unir fuerzas» para demostrarle a la «dictadura que no puede seguir haciendo como si nada pasara».
«El pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir a sus propios líderes mediante elecciones democráticas», añadió Rubio.
The Trump Administration and the international community will not stand by as the Murillo-Ortega dictatorship deepens repression at home and manufactures instability that threatens U.S. national security. Ortega’s pledge to abolish elections in Nicaragua proves his cowardice and…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 21, 2026
Nicaragua iba a celebrar elecciones generales en noviembre, pero hace año y medio una profunda reforma constitucional amplió el mandato presidencial de cinco a seis años, por lo que los comicios deberían realizarse en noviembre de 2027.
«Que se olviden, aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder», declaró Ortega el domingo al referirse a sus opositores en un acto por el 47° aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
Ortega, de 80 años, y su esposa Rosario Murillo, nombrada copresidenta, gobiernan Nicaragua con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad nicaragüense, sobre todo tras las protestas de 2018 cuya represión dejó más de 300 muertos, según la ONU.
Los opositores fueron encarcelados o forzados al exilio, despojados de su nacionalidad y bienes. Similar destino corrieron periodistas, intelectuales y religiosos críticos del gobierno. Miles de nicaragüense viven refugiados en Costa Rica, España y Estados Unidos.
¿Condena regional?
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, en un comunicado independiente , instó a los “socios del hemisferio” a unirse a Washington “para trabajar con el fin de garantizar que el pueblo nicaragüense pueda, por fin, elegir un futuro libre de tiranía”.
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin, dijo que “el régimen nicaragüense ha hecho ahora explícito lo que sus acciones venían demostrando desde hace tiempo: ha abandonado la democracia, incluso la apariencia de ella”.
Por otra parte, el Gobierno de Panamá dijo más temprano el martes que ha llamado a consultas a su embajador en Managua.
Por El Economista