El párroco Néstor Daniel Martínez Sánchez exhortó a los fieles a poner a Dios en el centro de su vida y no permitir que lo material o las distracciones ocupen el primer lugar
Óscar Ballesteros
La Prensa
Como «tesoro escondido» es que debe tomarse la presencia de Dios para las personas, siendo el bien a buscar sobre los corporales y mentales, los cuales corresponden a un placer pasajero; con todas las distracciones existentes actualmente es fácil distorsionar las prioridades, siendo un obstáculo para que realmente elijan al Señor.
Durante la homilía dominical en la parroquia Santiago Apóstol, el Padre Néstor Daniel Martínez Sánchez compartió el mensaje de ordenar las prioridades en cuanto a los deseos humanos, siendo el más importante Dios, pero está bloqueado por gustos pasajeros, como puede ser: el celular, la comida, cosas materiales en particular por las cuales las personas se ciegan.
«A veces nos metemos tanto lo que estamos viviendo y que a veces no son cosas nada fáciles, nos puede resultar difícil encontrar al Señor, se necesita más conciencia (…) por ejemplo: ando buscando el celular, pero aquí lo traigo en la mano, es dar ese brinco, es quitar eso que me está cegando y no me permite ver que lo traigo en las manos; para encontrarnos con Dios es necesario quitarnos a veces de nuestros ojos esas distracciones» refirió el párroco.
Dentro de los «bienes», Martínez Sánchez enlistó que los primeros dos se centran en lo corporal, un gusto que disfruta toda persona, sin embargo, su efecto es efímero y no debería ser el punto focal por esta cuestión, a la par de los mentales, que consiste en el aprender cosas nuevas, lo cual no es incorrecto, pero es llegar a un plano interminable por lo cual no vale la pena la frustración de no poder con ello.
Por último, son los bienes «del corazón» en donde entra la presencia de Dios y complementa todos los deseos en general, es una necesidad que al cubrirse se obtiene cierta plenitud, siendo lo único no pasajero para ninguna persona.
«Que sepamos ubicar las cosas, que podamos jerarquizar las cosas, que sí busquemos los bienes corporales, principalmente aquellos que nos hacen bien, que a través de los bienes de la mente vayamos encauzando nuestra vida para saber así como Salomón decir, «Todo es pasajero, lo más importante será conocer a Dios que es el bien supremo» eso se hace desde el corazón» finalizó.
Publicado por Iris Camila Beltran




