Fue Gobernador de Puebla, lo capturaron por tortura contra la periodista Lydia Cacho, quien lo exhibió por red de prostitución infantil entre la clase política nacional, su residencia será su nueva celda
Especial
La Prensa
Mario Marín, exgobernador de Puebla, salió del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 1 Altiplano luego de que una autoridad judicial modificó la medida cautelar a prisión domiciliaria mientras continúa su proceso penal.
Los abogados del exmandatario, vinculado al caso de tortura contra la periodista Lydia Cacho, obtuvieron un amparo al argumentar problemas de salud y su edad, superior a los 70 años.
Mario Marín permanecerá en un domicilio ubicado en la colonia Xilotzingo, en la capital de Puebla, de acuerdo con información difundida.
Este cambio de medida cautelar no lo libera de las acusaciones en su contra; será la autoridad judicial la que determine si existe responsabilidad penal en el caso.
¿Cuál es la participación de Mario Marín en el caso de Lydia Cacho?
En 2005, Lydia Cacho publicó el libro Los demonios del Edén, donde expone una red de explotación sexual infantil presuntamente protegida por políticos y empresarios.
En la obra, la periodista menciona a los empresarios Jean Succar Kuri y Kamel Nacif como presuntos responsables de esa red de explotación sexual infantil.
Tras la publicación, en diciembre de ese año, agentes de la entonces Fiscalía de Puebla detuvieron a Lydia Cacho en Cancún por una denuncia de difamación y calumnia que presentó Nacif.
Esa acción presuntamente ocurrió por instrucciones del entonces gobernador Mario Marín.
Durante el traslado por carretera de Cancún a Puebla, la periodista sufrió actos de tortura para intentar que desmintiera el contenido de su investigación. Cacho quedó exonerada de las acusaciones en enero de 2006.
Tiempo después, salió a la luz una grabación de una conversación telefónica entre el entonces gobernador de Puebla, Mario Marín, y Kamel Nacif. En ella, el funcionario declaró que dio un “pinche coscorrón” a Cacho porque “en Puebla se respeta la ley”.
A partir de ese momento, la Suprema Corte de Justicia de la Nación abrió una investigación por el delito de tortura contra la periodista; sin embargo, el caso permaneció sin avances durante varios años.
Años después comenzaron las acciones penales, cuando fue detenido Mario Marín. Lydia Cacho también fue víctima de nuevos atentados. En 2019, personas ingresaron a su domicilio, mataron a sus dos perros y robaron material de trabajo, entre el que se encontraba información relacionada con un caso de pederastia.
Esa situación obligó a la periodista a salir del país en varias ocasiones por temor a represalias por su trabajo y por las constantes amenazas de muerte que enfrenta.
Publicado por Iris Camila Beltran




