Tras permanecer durante años en el recuerdo de los monclovenses, la tradicional peregrinación de la Virgen de Zapopan fue retomada y volvió a recorrer las calles del Centro Histórico de la Ciudad

Por Iván Villarreal

La Prensa

Después de permanecer durante años prácticamente en el recuerdo de quienes conocían esta antigua tradición, la Virgen de Zapopan volvió a caminar por las calles del Centro Histórico de Monclova, en una peregrinación que representó un reencuentro de la comunidad con su historia, su identidad y su memoria colectiva.

El recorrido inició en la Iglesia de Santiago Apóstol, donde la imagen fue acompañada por autoridades eclesiásticas, peregrinos, familias, fieles y grupos de matachines. La procesión avanzó por la calle Hidalgo hasta llegar a la calle De la Loma, para posteriormente dirigirse hacia La Ermita, donde concluyó el recorrido.

Más que una celebración religiosa, la jornada significó el rescate de una manifestación que forma parte de las tradiciones y de la memoria histórica de los habitantes de Monclova.

Buscan recuperar la identidad de Monclova

Lucy Garza, quien participó en la gestión de la declaratoria del Centro Histórico de Monclova, y Marisol Lara, directora de Arte y Cultura, explicaron que una de las encomiendas relacionadas con la protección del patrimonio es precisamente recuperar aquellas tradiciones que contribuyen a fortalecer la identidad de la ciudad.

Señaló que, desde que se desempeñó como regidora y posteriormente como directora del Centro Histórico, ha trabajado en la investigación y recuperación de tradiciones que forman parte de la historia de Monclova.

Actualmente se desempeña como coordinadora de Bibliotecas del Municipio y también forma parte de la Junta de Protección y Conservación del Centro Histórico.

Trabajo entre Gobierno, Iglesia y sociedad

El rescate de la peregrinación fue resultado de la coordinación entre diferentes sectores de la comunidad.

La Junta de Protección y Conservación del Centro Histórico estableció un acercamiento con el Gobierno Municipal, particularmente con el Departamento de Arte y Cultura, encabezado por Marisol, encontrando disposición para trabajar conjuntamente en la recuperación de esta tradición.

Posteriormente, se estableció comunicación con la Iglesia de Santiago Apóstol y con el padre Néstor, a quienes se presentó el proyecto para recuperar la peregrinación de la Virgen de Zapopan.

La coincidencia de objetivos permitió que autoridades municipales, representantes del patrimonio histórico, la Iglesia y ciudadanos unieran esfuerzos para llevar nuevamente esta tradición a las calles.

Una tradición que permanecía en la memoria

La historia de la Virgen de Zapopan se encuentra ligada a la memoria religiosa e histórica de generaciones de monclovenses. Su presencia en las tradiciones de la ciudad permaneció durante años principalmente en los recuerdos y relatos de quienes conocieron o escucharon hablar de estas celebraciones.

Por ello, recuperar la peregrinación significó mucho más que volver a organizar un recorrido religioso.

Representó devolver a la comunidad una parte de su propia historia y abrir la posibilidad de que las nuevas generaciones conozcan y participen en tradiciones que forman parte de las raíces de Monclova.

El patrimonio vive en las tradiciones

El rescate de esta peregrinación puso de manifiesto que el patrimonio cultural de una ciudad no se encuentra únicamente en edificios, monumentos, documentos o plazas históricas.

También permanece vivo en las costumbres, celebraciones, creencias, relatos y expresiones comunitarias que pasan de una generación a otra.

La recuperación de la peregrinación demostró que el trabajo conjunto entre Gobierno, Iglesia y sociedad puede contribuir a revitalizar el Centro Histórico y, al mismo tiempo, fortalecer el sentido de pertenencia de los ciudadanos.

“Caminó nuestra memoria”

Con la imagen de la Virgen de Zapopan nuevamente recorriendo las calles de Monclova, los participantes protagonizaron un encuentro entre el pasado y el presente.

La jornada dejó un mensaje claro: una tradición que parecía destinada a permanecer únicamente en los recuerdos puede volver a convertirse en una experiencia colectiva cuando existen gestión, diálogo y voluntad para rescatarla. Hoy no solamente caminó una imagen por las calles de Monclova.

Caminó la memoria, caminó la historia y caminó la identidad de una ciudad que busca mantener vivas sus raíces para las nuevas generaciones.

Publicado por Iris Camila Beltran