Lise Klaveness dijo que la gestión del presidente del organismo está “basada en el miedo” tras salida de Kevin Lamour.
AP.- La presidenta de la Federación de Futbol de Noruega acusó el martes a la FIFA de “tácticas de miedo” por la destitución de un alto funcionario que se opuso públicamente al plan —ahora retirado— de Gianni Infantino para vender activos del Mundial.
Lise Klaveness, quien dirige la Federación de Futbol de Noruega desde 2022, dijo que la destitución por parte de la FIFA del director de operaciones, Kevin Lamour, fue “inaceptable” e instó a otros dirigentes del organismo rector a resistirse a órdenes potencialmente perjudiciales.
La salida de Lamour a última hora del lunes se produjo 17 días después de que criticó el proyecto de capital privado de 20,000 millones de dólares de Infantino en una declaración, lo que contribuyó a que se cancelara horas más tarde.
“Ahora lo echan y se supone que debemos seguir adelante. Es inaceptable, es una gestión basada en el miedo”, declaró Klaveness a la AP en una entrevista telefónica, al describir a Lamour como “el mejor administrador de fútbol que he conocido”.
“Ahora también tenemos que hacer un llamamiento a los líderes y a la administración de la FIFA para que no se sometan a órdenes que saben que no son del interés del fútbol”, añadió Klaveness, apuntando especialmente al secretario general de la FIFA, Mattias Grafström.
Klaveness es exjugadora internacional de Noruega, jueza en Oslo y miembro electa del comité ejecutivo de la UEFA, y ha reforzado la reputación, sostenida desde hace tiempo por su país, de ser un defensor de la buena gobernanza en el fútbol. La junta directiva de la federación noruega pidió la semana pasada a Infantino que renunciara y ha respaldado la denuncia formal de una ONG con sede en Londres ante los investigadores de ética de la FIFA sobre sus vínculos políticos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Lamour había estado al lado de Infantino por mucho tiempo, primero con altos cargos en la UEFA entre 2007 y 2015, luego en su equipo de campaña para ser elegido presidente de la FIFA en 2016, y desde hace dos años pasó de la UEFA a la FIFA para supervisar gran parte de sus operaciones en Zúrich.
Infantino, en crisis
Con una reputación de ser uno de los ejecutivos más confiables en el a turbio mundo de la política global del fútbol, las críticas directas de Lamour al liderazgo de Infantino intensificaron la crisis en la que se encuentra el presidente de la FIFA.
El hermético plan para vender las ganancias futuras del Mundial a inversores, encabezados por Joshua Kushner generó una reacción adversa de la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol y la Concacaf.
Una inversión de 4,200 millones de dólares para adquirir una participación del 20% en una escisión comercial de la FIFA iba a financiar ofertas de 20 millones de dólares para cada una de sus 211 federaciones nacionales miembro. Estas ya son, en la práctica, propietarias del organismo futbolístico sin fines de lucro, que cuenta con reservas de miles de millones de dólares, y habrían tenido como fecha límite mediados de septiembre para aceptar.
En sus declaraciones del 31 de julio, Lamour dijo que el personal de la FIFA había sido “engañado” por la falta de transparencia de Infantino sobre la venta —ahora frustrada— y de cómo “merecen algo mejor que el desprecio y la intimidación”.
El ejecutivo francés instó a los dirigentes del fútbol de todo el mundo “a tomar las decisiones correctas” y cerró con estas palabras: “Si eso significa que pierdo mi trabajo, que así sea. Entenderé y respetaré esa decisión. Al menos dormiré bien esta noche”.
Despedido, no renunció
“Esto es un despido, no una renuncia”, sostuvo Klaveness sobre la salida de Lamour, al sugerir que fue ejecutada por Grafström, “obviamente bajo presión del presidente”.
En un comunicado, la FIFA indicó que “agradece a Kevin sus dos años de servicio y le desea la mejor de las suertes en el futuro. No se harán más comentarios sobre el asunto”.
Lamour no respondió de inmediato a un correo electrónico en el que se le pedían comentarios el martes.
“Su declaración fue necesaria para matar el proyecto”, afirmó Klaveness sobre la intervención de Lamour. “Dijo algo que era evidente, y era muy importante que alguien dentro del personal nos contara la historia para que supiéramos que no era la FIFA, como tal, sino una persona”.
Infantino convocó una reunión con la alta dirección en Rabat, Marruecos. Tras esa reunión del 5 de agosto, la FIFA publicó un comunicado en el que pidió disculpas por los errores y señaló que los directivos que asistieron “reafirmaron su pleno apoyo” a la presidencia de Infantino.
“Todos recibimos informes en Marruecos, sabemos que es una gestión basada en el miedo”, expresó Klaveness. “No está en el mejor interés del fútbol”.
Hasta el revuelo por la propuesta de Infantino de “FIFA Forward Enterprise”, parecía seguro que sería reelegido sin oposición el próximo año en Marruecos para un cuarto y último mandato en el cargo hasta 2031 . La fecha límite es el 18 de noviembre para que los rivales se presenten a la contienda.
Noruega no postula candidatos
Aunque la UEFA y otros críticos de Infantino quieren que sea apartado del puesto en la FIFA que le otorga 6 millones de dólares al año, Klaveness dijo que la busqueda de un rival no es un tema de conversación en Noruega.
“No estamos ahí en absoluto y esa es 100% la verdad”, dijo, aunque añadió que cualquier eventual candidato “tiene que rendir muchas cuentas ante una estructura de gobernanza que no se deteriore en cuatro o cinco años”.
En 2015, Infantino fue designado por la UEFA para formar parte de un panel que asesoraba a la FIFA sobre reformas, tras el impacto de los escándalos de corrupción provocados por investigaciones federales en Estados Unidos. Las recomendaciones de ese grupo —que limitaban a 12 años el mandato de los presidentes de la FIFA, además de limitar sus poderes ejecutivos y el clientelismo— han retrocedido bajo Infantino.
Klaveness reconoció que los miembros de la FIFA han sido menos “apasionados por los detalles de la gobernanza” que Noruega.
Lamour también recibió elogios y apoyo el martes de la vicepresidenta de la UEFA, Laura McAllister, también exjugadora y ahora profesora universitaria de gobernanza en Gales, quien lamentó los “lamentables acontecimientos de las últimas semanas”.
“El despido de Kevin debilita seriamente la administración de la FIFA”, dijo McAllister, “al tiempo que socava esta oportunidad única de cambiar la cultura en la FIFA y de reorientar la organización hacia valores deportivos, no simplemente comerciales y financieros”.
Por Latinus
Publicado por Iris Camila Beltran




