Los aliados de la 4T se negaron a “meter las manos al fuego” por Andrés Manuel López Beltrán, tras revocarle EU la visa; agravando las sospechas de posibles investigaciones por delincuencia organizada y huachicol fiscal
Por Agencias
La Prensa
CIUDAD DE MÉXICO.— Tanto el Partido del Trabajo como el Partido Verde comenzaron a tomar distancia de Morena ante la creciente polémica por la revocación de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador y figura relevante del partido oficialista.
Los coordinadores parlamentarios del PT y del PVEM, Reginaldo Sandoval y Carlos Puente, rechazaron públicamente respaldar incondicionalmente a López Beltrán y advirtieron que no pueden “meter las manos al fuego por nadie”. La expresión exhibe una fractura dentro del bloque gobernante, cuyos aliados prefirieron deslindarse antes que asumir el costo político de defender al hijo del expresidente.
La decisión del gobierno estadounidense se produce en medio de investigaciones y señalamientos públicos relacionados con el contrabando de combustibles, el denominado huachicol fiscal y la operación de redes de delincuencia organizada. Hasta ahora, las autoridades de Estados Unidos no han informado oficialmente las razones específicas de la cancelación ni han imputado públicamente algún delito a López Beltrán; sin embargo, la opacidad ha alimentado las sospechas y aumentado la presión para que Morena ofrezca explicaciones claras.
El propio Reginaldo Sandoval reconoció que el caso se relaciona en la percepción pública con el combate a la delincuencia organizada y al huachicol, situación que, dijo, inevitablemente genera sospechas. Aunque el petista intentó atribuir la medida a una posible actitud injerencista de Washington, terminó por marcar distancia: su partido no garantizará la conducta de López Beltrán ni asumirá su defensa personal.
Carlos Puente fue todavía más frío. El Coordinador del Verde sostuvo que se trata de un asunto interno de Morena y redujo a López Beltrán a la condición de “un mexicano más”, pese al peso político de su apellido y a la influencia que ha ejercido dentro del partido. Incluso reveló que el PVEM no fue convocado a las movilizaciones organizadas por Morena bajo el argumento de defender la soberanía nacional.
Mientras Morena pretende convertir la cancelación de una visa individual en un ataque contra México, sus aliados parecen haber entendido la gravedad del episodio. Ni el PT ni el Verde quisieron acompañar plenamente la defensa morenista, dejando al partido guinda prácticamente solo frente a una pregunta que continúa sin respuesta: ¿qué información tiene Estados Unidos y por qué decidió impedir el ingreso de Andrés Manuel López Beltrán?
La defensa de la soberanía no puede utilizarse como cortina de humo para evitar explicaciones. Si Morena asegura que todo se trata de una persecución política, debe exigir que se esclarezcan los hechos y transparentar cualquier información disponible. Hasta entonces, el deslinde de sus propios aliados representa una señal inequívoca: dentro de la 4T tampoco están dispuestos a comprometerse por la familia López Obrador.
Publicado por Iris Camila Beltran




