Mientras unos lo rechazan por considerarlo invasivo, otros lo aprueban como medida para combatir llamadas no deseadas y posibles actividades delictivas

Por Wendy Riojas

LA PRENSA

«¿Por qué no hicieron encuesta?» y «viola la privacidad» fueron algunas de las principales expresiones de ciudadanos que rechazaron el registro obligatorio de líneas telefónicas, tras la pregunta realizada por La Prensa de Coahuila sobre si la medida representa seguridad o una violación a la privacidad.

Las reacciones surgieron principalmente entre usuarios que han enfrentado la suspensión de sus líneas y que consideran que una disposición que condiciona el servicio a la entrega de datos personales debió ser consultada previamente con la ciudadanía.

Jesús de la Cerda cuestionó que el registro no fuera opcional y consideró que cada usuario debería tener la libertad de decidir si proporciona o no sus datos.

«Esto debió ser opcional, el que considere que sea inseguro no registrar su línea es muy su decisión; bloquearte la línea es para mí abusar de tu derecho a estar comunicado. ¿Ahora por qué no hicieron la mentada encuesta?», expresó.

La inconformidad se centró en que los usuarios deben entregar información personal para conservar activo un servicio que contrataron y por el cual pagan, situación que, a decir de algunos ciudadanos, representa una afectación a su privacidad.

Aris Rodríguez también manifestó su rechazo al considerar que la medida vulnera los derechos de los usuarios.

«No estoy de acuerdo, viola mi privacidad y aparte el teléfono es de mi propiedad y yo pago mi línea. El gobierno no me lo regaló», señaló.

Por su parte, Mayra Rodríguez expresó preocupación por la seguridad de los datos que serán concentrados mediante el registro obligatorio y advirtió que podrían quedar expuestos ante posibles ataques informáticos.

La ciudadana consideró que existen otras alternativas para combatir el uso de teléfonos celulares con fines delictivos, como la instalación de inhibidores de señal en centros penitenciarios.

También advirtió sobre el riesgo que enfrentaría una persona cuyo teléfono sea robado, debido a que el número podría ser utilizado para cometer algún ilícito antes de que el propietario logre realizar el reporte correspondiente.

No todos los comentarios fueron en contra. Juan Antonio Campuzano Oviedo manifestó estar de acuerdo con la medida al considerar que puede contribuir a combatir las llamadas no deseadas y de posible origen delictivo.

«Estoy de acuerdo por nuestra seguridad. He llegado a recibir un sinfín de llamadas de diferentes estados de la República, locales e internacionales, por eso no le veo ningún problema; al contrario, sí lo veo bien», expresó.

Las opiniones evidencian que el registro obligatorio de líneas telefónicas continúa generando debate entre los ciudadanos: mientras algunos lo consideran necesario para fortalecer la seguridad, otros demandan que su aplicación sea opcional y cuestionan el manejo de sus datos personales.

Publicado por Iris Camila Beltran