El integrante de Los Chapitos fue quien secuestr0 a su padrino El Mayo Zambada en julio de 2024, para luego entregarlo a las autoridades estadounidenses

Las autoridades de los Estados Unidos aplazaron la audiencia intermedia de Joaquín Guzmán López, alias “El Guero”, y uno de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, quien se declaró culpable de delitos de narcotráfico en noviembre de 2025.

La audiencia pospuesta tenía como objetivo la preparación de la sentencia, un paso clave para definir la pena que enfrentará Guzmán López tras admitir su responsabilidad.

Quién es Joaquín Guzmán López y por qué está bajo custodia de EEUU

Guzmán López es integrante de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa encabezada por los hijos del fundador de esa organización criminal. Su arribo a manos de las autoridades de Estados Unidos no fue producto de una extradición convencional, sino de una operación que sacudió al crimen organizado mexicano y cuyas implicaciones siguen activas dos años después.

El 25 de julio de 2024, Guzmán López atrajo con engaños a su propio padrino, Ismael “El Mayo” Zambada, hasta una finca al norte de Culiacán conocida como Huertos del Pedregal. Según la carta que el propio Zambada difundió en agosto de 2024 a través de su abogado Frank Pérez, el hijo de El Chapo lo convocó bajo el pretexto de mediar en un conflicto entre el político sinaloense Héctor Melesio Cuén Ojeda y el gobernador Rubén Rocha Moya por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

El secuestro de El Mayo y el crimen de Cuén Ojeda

En la finca, Zambada fue emboscado, encapuchado, atado y trasladado hasta una pista clandestina. De ahí lo llevaron en avión al aeropuerto de Santa Teresa, en Nuevo México, donde las autoridades estadounidenses lo detuvieron junto a Guzmán López. El mismo día, y en el mismo lugar, Cuén Ojeda murió a bal4zos.

“Fue asesin4do al mismo tiempo y en el mismo lugar donde yo fui secuestrado”, escribió Zambada en esa carta. El relato del capo fue respaldado por peritajes de la Fiscalía General de la República (FGR), que encontró sangre de Cuén Ojeda en la finca y descartó la versión inicial que situaba el crimen en una gasolinera de Culiacán.

Esa versión alternativa —fabricada y sostenida durante meses— ubicaba la muerte del político en una estación de combustible de La Presita, donde supuestamente dos hombres en motocicleta lo atacaron. La historia se desmoronó ante múltiples inconsistencias: el video presentado como prueba no tenía sonido, los empleados de la gasolinera no escucharon disparos y el cuerpo de Cuén presentaba cuatro heridas de bal4, mientras la grabación mostraba solo un disparo.

El testimonio de un integrante de Los Chapitos

Un nuevo relato obtenido por el periodista Luis Chaparro de Pie de Nota agrega capas al episodio. Un integrante de la estructura central de Los Chapitos, que estuvo presente en Huertos del Pedregal aquel 25 de julio, ofreció su versión días antes de que la FGR realizara su primera detención en el caso.

Según ese testimonio, Cuén y Fausto Corrales —el hombre que lo acompañó ese día— fueron los primeros en llegar a la finca. La fuente sostiene que el exrector de la UAS había intervenido para concretar la reunión y que existía una relación de confianza previa entre él y Zambada. También describe que, antes de la llegada del capo, detectó en el lugar a hombres con equipamiento táctico diferente al de su grupo, cuya identidad no pudo establecer con certeza.

El testigo afirma que Corrales no participó de forma voluntaria en la construcción del relato de la gasolinera: fue amenazado y obligado a conducir la camioneta en que trasladaron a Cuén. “Yo viajé armado en la parte de atrás”, dijo la fuente, que asegura haber vigilado a Corrales durante ese trayecto.

La primera detención del caso, dos años después

La FGR aprehendió a Fausto Ernesto Corrales Rodríguez el 19 de agosto de 2026 en la colonia Granada de la Ciudad de México, por encubrimiento en el homicidio de Cuén y falsedad de declaraciones. Fue la primera detención en dos años de investigación. Un juez federal le dictó prisión preventiva y lo ingresó al Cefereso número 1, el Altiplano.

La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la detención de relevante al ser consultada al respecto y señaló que la FGR, dirigida por Ernestina Godoy, tiene la obligación de informar sobre las implicaciones del arresto. “El caso no se ha cerrado”, subrayó.

La guerra en Sinaloa como consecuencia directa

El traslado forzado de Zambada a territorio estadounidense detonó, el 9 de septiembre de 2024, una guerra abierta entre las dos principales facciones del Cártel de Sinaloa: Los Mayos y Los Chapitos. Al cumplirse dos años de los hechos, Sinaloa mantiene una espiral de violencia sin resolución.

La FGR reservó el expediente del caso hasta 2031, bajo el argumento de que su divulgación representa un riesgo para el interés público y la seguridad nacional. La institución calificó la investigación de “compleja” y con trascendencia directa sobre la soberanía del país.

Sin embargo, con Guzmán López ya en custodia estadounidense, el proceso judicial avanzó hasta que en noviembre de 2025 aceptó su culpabilidad por narcotráfico. El aplazamiento de la audiencia intermedia al primer trimestre de 2027 prolonga la incertidumbre sobre la magnitud de la pena que recibirá.

Su caso se convierte así en uno de los procesos penales de mayor peso político y criminal en la relación entre México y Estados Unidos, en un momento en que el expediente del secuestro de Zambada sigue abierto, con nuevas detenciones y versiones que continúan alterando la narrativa oficial de aquel 25 de julio de 2024.

Información de Infobae

Publicado por Iris Camila Beltran