• La diputada Noyola Cervantes (PVEM) propuso cambios a la Ley General de Salud
La diputada Ma. Leonor Noyola Cervantes (PVEM) planteó adicionar una fracción XVII Bis al artículo 3° de la Ley General de Salud, para establecer como materia de salubridad general la prevención, rehabilitación y promoción del envejecimiento saludable que contribuyan a preservar y fortalecer la capacidad funcional, autonomía e independencia de las personas adultas mayores.
En su iniciativa, turnada a la Comisión de Salud, argumenta que el envejecimiento saludable y la capacidad funcional no figuran en el catálogo de salubridad general, por lo que la atención gerontológica preventiva se trata como rubro secundario u optativo.
“Al incluir esta materia se mandata legalmente al Ejecutivo Federal, a la Secretaría de Salud y a los gobiernos estatales a destinar partidas presupuestarias específicas, infraestructura adaptada y personal capacitado en el primer nivel de atención”, precisa el documento.
Advierte que México atraviesa una profunda transformación sociodemográfica por el acelerado envejecimiento poblacional, pues proyecciones del Consejo Nacional de Población y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía señalan que actualmente 13.5 por ciento de la población tiene 60 años o más, y para 2050 uno de cada cuatro mexicanos pertenecerá a este grupo etario, lo que representa un desafío para las instituciones y el sistema de salud.
Además, estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México arrojan que alrededor del 30 por ciento de las personas adultas mayores que viven en comunidad presenta algún grado de fragilidad física, y muestran que el ejercicio y la estimulación cognitiva pueden revertirla hasta en el 45 por ciento de los casos. Además, que por cada peso destinado a rehabilitación funcional preventiva, hay un ahorro de hasta cinco pesos en hospitalizaciones, urgencias y complicaciones.
Asimismo, investigaciones del Instituto Nacional de Geriatría, la Universidad de Guadalajara y la Universidad Autónoma Metropolitana mencionan que la rehabilitación gerontológica y el envejecimiento activo retrasan hasta 10 años la dependencia severa, situación que puede incrementar 40 por ciento el gasto familiar relacionado y afectar el desarrollo académico y laboral de las mujeres, en quienes recae el cuidado de la persona.
Considera que la reforma otorga tipicidad jurídica y autónoma a la salud funcional de la persona adulta mayor, ubicándola junto a la materia de prevención de la discapacidad, pero con objetivos propios, como prevención del deterioro y rehabilitación geriátrica.
Además, impactará la estructura operativa del Sistema Nacional de Salud y obligará a que los más de 15 mil centros de salud de atención primaria incorporen la evaluación rutinaria de la capacidad funcional y la masa muscular; la prescripción de ejercicio físico adaptado y rehabilitación comunitaria, atención nutricional para prevenir la sarcopenia (pérdida gradual de masa, fuerza y función muscular), y programas de estimulación para detectar oportunamente el deterioro neurocognitivo leve.
La propuesta, subraya, tiene un alto impacto social, reorienta la prevención primaria para evitar los altos costos de la atención hospitalaria tardía, sin crear estructuras burocráticas hipertrofiadas, ni exigir presupuestos inviables. “Es una apuesta por la dignidad, la justicia intergeneracional y el fortalecimiento del estado de bienestar en México”, puntualiza.
Publicado por R Z




