TRAS LA LAMENTABLE PARTIDA DEL MENOR ALEXANDER
El Sacerdote Néstor Martínez enfatizó que el cuidado y protección de niños y adolescentes requiere la presencia activa de los papás
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Convertirse en verdaderos “centinelas” de sus hijos, permanecer atentos a sus necesidades y fortalecer las redes de apoyo fueron los principales llamados realizados por el Padre Néstor Martínez, tras informar sobre la muerte de un niño de 11 años, un hecho que calificó como doloroso y que, dijo, debe representar una llamada de atención para toda la sociedad.
Durante su mensaje, el Sacerdote señaló que los padres de familia tienen una responsabilidad fundamental en el cuidado, atención y protección de sus hijos, particularmente durante la infancia y adolescencia, etapas en las que los menores requieren de un adulto que permanezca cerca de ellos y pueda advertir situaciones que pudieran ponerlos en riesgo.
Consideró necesario que las familias no enfrenten solas las dificultades y que se construyan redes de apoyo entre padres, instituciones y sociedad.
Explicó que permanecer unidos, escuchar, acompañar y actuar oportunamente puede contribuir a prevenir situaciones lamentables, por lo que exhortó a no perder de vista los cambios emocionales o conductuales que puedan presentar niños y adolescentes.
Ante el dolor que representa para una familia la pérdida de un hijo, el sacerdote reconoció que no existen palabras capaces de aliviar completamente una tragedia de esta magnitud.
Desde la fe, manifestó su solidaridad con los padres y familiares del menor, a quienes llamó a recibir el acompañamiento de la Iglesia y el consuelo que pueda brindar el amor de Dios en medio de uno de los dolores más profundos que puede enfrentar una familia.
El Padre Néstor Martínez también hizo un llamado a la sociedad a recuperar la disposición para aconsejar, corregir y, al mismo tiempo, aceptar ser corregidos cuando sea necesario.
Subrayó que cuidar a los demás debe ser una responsabilidad compartida y que todos, como seres humanos, tienen derecho a la vida y a desarrollarse en condiciones de protección y bienestar.
Ante el incremento de casos que involucran a menores en situaciones de riesgo, el sacerdote cuestionó qué está haciendo la sociedad para proteger a sus niños y adolescentes. Insistió en que estos acontecimientos no deben pasar inadvertidos y exhortó a las familias a involucrarse activamente en el cuidado de sus hijos, permanecer cerca de ellos y fortalecer los vínculos que permitan detectar y atender oportunamente cualquier situación que pudiera ponerlos en peligro.
Publicado por Iris Camila Beltran




