Por: Irma de la Garza
LA PRENSA

FRONTERA, COAH.- Ante los resultados que colocan a México en una posición desfavorable en evaluaciones internacionales de aprendizaje, el director de Educación de Frontera, Félix Alejandro Rodríguez Ramos, consideró necesario analizar a fondo los factores que inciden en el desempeño de los estudiantes y evitar una visión fatalista del panorama educativo. Señaló que este tipo de evaluaciones deben aprovecharse principalmente como un diagnóstico para detectar áreas de oportunidad y establecer estrategias que permitan fortalecer los conocimientos de niñas, niños y adolescentes. Desde su experiencia como docente y funcionario educativo, sostuvo que los alumnos mexicanos cuentan con capacidad suficiente para competir académicamente, siempre y cuando exista acompañamiento permanente tanto de las escuelas como de las familias.

Rodríguez Ramos reconoció que existen áreas que deben mejorarse en el sistema educativo, pero consideró que la responsabilidad no puede concentrarse únicamente en los maestros. Afirmó que uno de los principales aspectos que deben fortalecerse es la participación de los padres de familia en la educación de sus hijos, particularmente en la organización de horarios, cumplimiento de tareas y práctica de los conocimientos adquiridos en las aulas. Explicó que actualmente existen estudiantes que llegan a clases sin realizar sus trabajos escolares o que comienzan sus tareas hasta las 11 o 12 de la noche, situación que afecta su descanso y aprovechamiento. Por ello, insistió en que la familia debe recuperar un papel más activo dentro del proceso formativo de los menores.

Como parte de esta estrategia, anunció que el Ayuntamiento de Frontera iniciará a partir del próximo mes pláticas de orientación dirigidas a padres de familia, con el propósito de proporcionarles herramientas que les permitan contribuir a mejorar el rendimiento académico de sus hijos. El director de Educación explicó que la intención no es que los padres realicen las tareas de los estudiantes, sino que organicen sus tiempos y generen las condiciones necesarias para estudiar, practicar y cumplir con sus responsabilidades. Consideró indispensable establecer un equilibrio entre las actividades educativas, familiares, recreativas y sociales, debido a que una adecuada distribución del tiempo puede traducirse directamente en mejores resultados dentro del salón de clases.

Respecto al desempeño de los estudiantes de Frontera y de la Región Centro, Rodríguez Ramos descartó que actualmente pueda hablarse de una materia específica que represente un obstáculo generalizado para los alumnos. Recordó que décadas atrás existía un marcado temor hacia asignaturas como las matemáticas, mientras que las nuevas generaciones han demostrado mayores habilidades para desarrollar diferentes actividades académicas. Sin embargo, destacó que cualquier conocimiento requiere de práctica constante para consolidarse. En ese sentido, señaló que las tareas escolares cumplen una función importante porque permiten al estudiante experimentar y reforzar por cuenta propia aquello que previamente aprendió en el aula, proceso que resulta indispensable para alcanzar una verdadera madurez en el aprendizaje.

El funcionario ejemplificó que, si un estudiante recibe como tarea resolver tres o cuatro problemas matemáticos, en casa puede practicar ejercicios adicionales con el acompañamiento de sus padres, utilizando técnicas dinámicas que eviten convertir el estudio en una actividad tediosa. Subrayó que existen diferentes métodos para transformar el aprendizaje en una oportunidad de convivencia e interacción familiar, sin sustituir el esfuerzo que corresponde realizar directamente al alumno. “El aprendizaje se da en la interacción del sujeto sobre el objeto”, explicó al señalar que aquello que no se practica difícilmente puede dominarse. Agregó que el acompañamiento familiar puede contribuir a desarrollar disciplina, responsabilidad y mejores hábitos de estudio desde los primeros años de formación académica.

Rodríguez Ramos añadió que después de adquirir un conocimiento comienza una segunda etapa relacionada con alcanzar mayor rapidez y dominio mediante la práctica constante, como ocurre con el aprendizaje de las tablas de multiplicar. Por ello, sostuvo que mejorar los indicadores educativos requiere de un esfuerzo compartido entre autoridades, maestros, estudiantes y padres de familia. Reiteró que los resultados de evaluaciones nacionales o internacionales no deben interpretarse únicamente como una calificación negativa, sino como una herramienta para identificar debilidades y emprender acciones concretas. En Frontera, puntualizó, se buscará fortalecer especialmente la participación de las familias, bajo la premisa de que la educación no termina al salir de la escuela y que el acompañamiento desde el hogar resulta fundamental para elevar el aprovechamiento escolar.

Publicado por Ricardo Salazar