La meta para una población viable en vida libre es de 320 ejemplares en Estados Unidos y 200 en México.

El Programa Binacional México-Estados Unidos para la Recuperación del Lobo Mexicano (Canis lupus baileyi), tiene registrados en nuestro país 107 ejemplares bajo cuidado profesional, 65 machos (60.8 por ciento) y 42 hembras (39.2 por ciento), en 24 instituciones de conservación y 25 en vida libre en la Sierra Madre Occidental, abarcando zonas montañosas e históricas de Chihuahua, Sonora y Durango, mientras que el vecino país del norte cuenta con 206 ejemplares en 37 centros de conservación y 317 en vida silvestre en Arizona y Nuevo México.

Tras la firma de la orden ejecutiva del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que permitiría cazarlos, al sacarlos de la lista de especies «En Peligro de Extinción», la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), de México y la Dirección General de Vida Silvestre (DGVS), de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dieron a conocer que coordinanb acciones para promover y ejecutar proyectos orientados a la conservación y recuperación del Lobo Mexicano dentro y fuera de las Áreas Naturales Protegidas.

Indicaron que a estos esfuerzos nacionales se suma la colaboración de diversos actores sociales, ejidatarios y ganaderos locales, instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil, que participan en acciones de monitoreo biológico comunitario y promueven prácticas sustentables que contribuyen a su conservación.

Destacaron que entre 2024 y 2026 se registró el nacimiento de dos camadas de Lobo Mexicano en vida silvestre, con un total de cuatro cachorros, gracias a las acciones de reintroducción que iniciaron en 2011, luego de que en las década de los 70’s fue erradicado de los Estados Unidos y, una década más tarde, fue considerado extinto del medio natural en México.

La Conanp y la DGVS recordaron que el plan binacional de recuperación del Lobo Mexicano, fue firmado en 1982 y revisado por primera vez en 2017, para incorporar medidas específicas orientadas a alcanzar las condiciones de resiliencia, representación y demografía necesarias para la recuperación de la especie, estableciéndose como meta para una población viable, autosuficiente y con diversidad genética apropiada, de al menos 320 individuos en los Estados Unidos y 200 en México.

Subrayaron que en 2026 se alcanzó un logro histórico al iniciar la reintroducción de esta especie en los bosques de la Sierra Madre Occidental, en Durango. Después de más de 50 años de ausencia en la región, el Lobo Mexicano regresó a su área de distribución histórica gracias a la coordinación entre autoridades, comunidades, instituciones académicas y especialistas de México y Estados Unidos.

«Este acontecimiento representa un paso fundamental para el establecimiento de una nueva población en vida silvestre, iniciando la recuperación del equilibrio ecológico de los ecosistemas forestales en los que esta especie desempeña una función esencial», manifestaron.

Agregarib que a finales de este año, nuestro país iniciará el proyecto “Del conflicto a la coexistencia, salvaguardando corredores de vida silvestre en México para el desarrollo sostenible”, financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés) cuyo objetivo es apoyar la conservación de las poblaciones de los grandes carnívoros silvestres incluyendo el Oso Negro (Ursus americanus), el Jaguar (Panthera onca) y el Lobo Mexicano (Canis lupus baileyi) a través de diversas acciones y promoviendo la coexistencia con el ser humano en diferentes regiones donde habitan estas especies.

«Con estas acciones, México reitera su compromiso de continuar fortaleciendo y articulando sus programas de conservación para la recuperación del Lobo Mexicano y de otras especies en riesgo, con la participación de propietarios y poseedores de la tierra, comunidades y sectores productivos en actividades de monitoreo biológico, vigilancia comunitaria, restauración y protección del hábitat, promoción de mejores prácticas ganaderas, reconversión productiva y pago por servicios ambientales asociados a la biodiversidad», remataron.

Por Staff/ Excelsior

Publicado por Iris Camila Beltran