Vendedoras y comerciantes alertan sobre compras pagadas con quinientos apócrifos, aprovechando aglomeraciones para obtener efectivo durante jornadas vespertinas

Por Wendy Riojas

LA PRENSA

Con billetes falsos de 500 pesos, presuntos defraudadores golpean la economía de los pulgueros de Monclova y Frontera, ya que adquieren artículos de bajo costo, esperan recibir entre 300 y 350 pesos de cambio y huyen con la ganancia.

Lizeth Hernández, dirigente de la pulga ubicada en la calle Héroes de Nacozari, en la Colonia Borja, dijo que uno de los casos ocurrió el pasado sábado 26 de septiembre, después de las 7:30 de la tarde, cuando una vendedora recibió un billete de 500 pesos.

“Al sospechar que era falso, pidió apoyo en una tienda para revisarlo; sin embargo, ya había entregado alrededor de 300 pesos de cambio antes de detectar el fraude. Yo pienso que ven que se junta gente para lo mismo”, señaló.

La situación se repitió posteriormente en la pulga de la Calle Progreso, donde otra comerciante recibió un billete falso durante la tarde-noche. Según los testimonios, ya se han reportado casos similares en otros puntos donde se instalan las pulgas.

Hernández explicó que los comerciantes no cuentan habitualmente con marcadores, lámparas especiales u otras herramientas para verificar los billetes, situación que podría estar siendo aprovechada por quienes realizan estas compras.

Los comerciantes identifican a una mujer joven que adquiere prendas de 100 o 150 pesos para recibir cambio y que aprovecha el tumulto de personas para evitar que la comerciante revise el billete.

Una de las afectadas relató: “Una pareja llegó y me compró varias prendas, fueron 270 pesos. Me pagaron con uno de 500; la verdad, fue error mío no revisar el billete. Resultó que era falso. Me da tanto coraje y tristeza”.

Señalan que pulgueros de la colonia Independencia y de otros sectores de Monclova han denunciado la misma situación, por lo que alertan a los comerciantes y a la ciudadanía en general sobre la circulación de billetes falsos en Monclova.

Publicado por Rocío Ledezma