La familia Molina donó la figura, bendecida por el Sacerdote Antonio Mendel, en el Cariño de la Montaña, en el Ejido Las Flores, como parte de una iniciativa que busca promover la fe, el senderismo y la convivencia comunitaria
Por: Iván Villarreal
La Prensa
NADADORES, COAHUILA. – Con la intención de dejar un legado para las nuevas generaciones y ofrecer un nuevo espacio de encuentro entre la fe y la naturaleza, la familia Molina realizó la donación de una imagen de la Virgen del Carmen, instalada en la Sierra del Cariño de la Montaña, en el ejido Las Flores, municipio de Nadadores, donde también se inauguró la ruta del mirador de Celemania.
La iniciativa fue impulsada por Bernardo Molina Duque y su esposa, Eleanor Heinrich, quienes compartieron que desde hace años sentían una conexión especial con el cerro, cuya belleza natural despertó en ellos el deseo de realizar un proyecto que beneficiara a la comunidad y a quienes practican el senderismo. La imagen fue donada con el apoyo de toda su familia, incluidos sus hijos y nietos, como una contribución para quienes disfrutan recorrer las montañas de la región.
Eleanor Heinrich explicó que su interés por los cerros tiene raíces familiares, pues proviene de una familia de mineros. Desde que llegó a vivir a la región después de casarse, la sierra llamó su atención, por lo que consideró que la colocación de la imagen era una oportunidad para concretar un proyecto que había permanecido entre sus planes durante varios años.
La donante señaló que uno de los objetivos es que los senderistas encuentren un espacio que los motive a continuar con sus actividades y se sientan acompañados por la comunidad. Adelantó que buscarán habilitar, de manera gradual y con respeto al medio ambiente, una vereda que facilite el acceso a la cima, además de conservar el lugar para que las próximas generaciones puedan conocerlo.
Por su parte, Bernardo Molina Duque destacó que el esfuerzo de los senderistas fue una parte fundamental de la iniciativa, pues fueron ellos quienes trasladaron la imagen hasta el punto elegido. También reconoció la colaboración de los distintos grupos participantes, entre ellos el colectivo femenil Andariegas, así como de las personas que contribuyeron con la campana y otros elementos destinados a recibir a los visitantes.
Un espacio para la convivencia y la fe
El comisariado del ejido Las Flores, Juan Manuel Campuzano Ibarra, expresó el orgullo de la comunidad por haber sido elegida para recibir la imagen de la Virgen del Carmen, al considerar que representa un símbolo de identidad y devoción para los habitantes de la zona.
Agradeció también el respaldo de las autoridades municipales y de las familias que hicieron posible la donación, al señalar que este proyecto permitirá dar mayor significado al entorno natural y generar recuerdos para quienes participen en las caminatas y visiten el mirador.
La alcaldesa de Nadadores, María Alejandra Huerta, destacó que este tipo de iniciativas contribuyen a fortalecer el tejido social, promover la actividad física y generar espacios de convivencia entre personas de distintas edades.
Consideró que la ruta puede convertirse en un punto de encuentro para los grupos de senderismo que organizan recorridos durante los fines de semana, además de representar una oportunidad para que los visitantes conozcan el municipio y sus atractivos naturales.
La edil también señaló que la ubicación del ejido, cercano a la carretera federal 30, ofrece una oportunidad para dar mayor visibilidad a esta zona. La llegada de visitantes, agregó, podría favorecer la actividad económica local, siempre que se promueva una visita responsable y se conserve el entorno.
Un legado para las nuevas generaciones
La ceremonia incluyó la bendición de la imagen por parte del sacerdote Antonio Mendel, de la parroquia de Nuestra Señora de las Victorias, quien realizó el acto religioso antes de que la figura fuera trasladada a su ubicación en la sierra.
Durante el encuentro, los participantes destacaron que la devoción a la Virgen del Carmen forma parte de las tradiciones de numerosas familias de la región, por lo que su presencia en este espacio busca convertirse en un motivo de visita y encuentro para habitantes y turistas.
La iniciativa también contempla la instalación de una campana para que quienes logren llegar a la cima puedan hacerla sonar como símbolo de haber completado el recorrido. A esto se suma un buzón con un diario en el que los visitantes pueden registrar sus nombres y dejar un recuerdo de su experiencia.
Para la familia Molina, la obra representa una manera de dejar huella en el municipio y compartir con la comunidad un lugar que consideran especial. Su intención es que, con el paso del tiempo, el proyecto crezca con la participación de los propios senderistas y habitantes del ejido.
Con la inauguración de la ruta del mirador de Celemania y la colocación de la Virgen del Carmen, Nadadores suma una alternativa para quienes buscan actividades al aire libre, caminatas y paisajes naturales. El reto será consolidar este espacio como un atractivo turístico que combine la convivencia, la tradición religiosa y el cuidado de la sierra, para que pueda ser disfrutado por las generaciones actuales y futuras.
Publicado por Rocío Ledezma




