Y CON ELLO SE EXTINGUE LA ESPERANZA
Luego de que el 25 de septiembre, fueron encendidas como un acto de fe por la venta de Altos Hornos, 15 días después, solo quedan los frascos vacíos
Alberto Rojas Carrizales
La Prensa
La noche del 25 de septiembre en el monumento al Ave Fénix, se efectuó un ritual de fe, con veladoras encendidas y rezos, luego que a media mañana Arturo Domínguez inventó una oferta de mil 400 millones de dólares para adquirir AHMSA, y su brazo proveedor de materias primas MINOSA.
Ahora los frascos sucios abandonados sobre la estructura de acero, lucen como huella de que ese hombre con sangre fría jugó con sus sentimientos de esperanza ahora momentáneamente rota, pero la batalla continúa.
El Síndico Víctor Aguilera Gómez, por alguna razón que debe investigarse, entregó a José Arturo Domínguez el pasaporte para ingresar a la subasta sin dinero en cuentas bancarias para un proyecto de grandes dimensiones, pero el especialista aprobó sin ton, todas las supuestas solicitudes para llevarlos a la subasta y que no luciera desierta.
Después de la diligencia judicial, todo era celebración y júbilo especialmente entre los extrabajadores y sus familias, pues se produjo la sensación de que terminaba la pesadilla de cuatro años, y que con el nuevo dueño Arturo Domínguez habría dispersión de finiquitos y reactivación laboral.
Por la mañana a mil kilómetros de distancia, Arturo Domínguez como los toreros casi sale en hombros del recinto judicial donde se llevó a cabo la subasta, y ahí vació un arsenal de proyectos y compromisos fuera totalmente de la realidad.
Por la noche, algunas personas arribaron al Monumento al Ave Fénix ahí rezaron, encendieron veladoras que prendieron una esperanza finalmente dañada 15 días después, pero no destruida, el proceso para vender Altos Hornos de México, hay otras probables opciones.
El ofrecimiento de mil 400 millones de dólares de contado por AHMSA-MINOSA, no es real, nunca lo fue, volvió la incertidumbre, y los falsos compromisos de inversión lastimaron a familias cansadas de cuatro años de anuncios sin resultados concretos, Arturo Domínguez pasó de héroe a villano.
La esperanza de compra-venta de AHMSA y MINOSA duró poco, lo que durante unas horas pareció el anuncio de una nueva etapa, terminó agravando la incertidumbre para miles de familias locales que llevan cuatro años escuchando promesas sin ver resultados.
Frente al monumento al Ave Fénix, que AHMSA denominó en la era Ancira símbolo de renacimiento, las veladoras al día siguiente, y hasta la fecha se transformaron en frascos sucios que quedaron abandonados sobre la estructura de acero, la esperanza se mantiene vigente.
Publicado por Rocío Ledezma




