El vuelo de drones presuntamente de cárteles mexicanos provocó el cierre del espacio aéreo en El Paso, Texas, en febrero de este año.

El Departamento de Transporte de Estados Unidos prohibirá de forma inmediata los vuelos de drones no autorizados a lo largo de la frontera con México para apoyar las operaciones de seguridad en curso, incluidas las dirigidas contra las actividades ilícitas de los cárteles, informó este viernes 16 de octubre.

La medida, de carácter temporal, prohibirá las operaciones de drones no autorizadas hasta una altitud de 121 metros y se extenderá a 1.8 kilómetros al norte de la frontera, según el departamento, que señaló en un comunicado que coordinó la medida con el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional.

“La nueva medida reducirá los riesgos para las operaciones de seguridad fronteriza en curso, protegerá al personal federal, las instalaciones y el territorio nacional, y reforzará la aplicación de la ley contra quienes infrinjan las restricciones”, dijo el departamento.

Lo anterior se produce mientras las distintas agencias buscan mejorar la comunicación y coordinar sus esfuerzos para contrarrestar drones, después de una serie de incidentes ocurridos cerca de la frontera a comienzos de este año relacionados con el uso de un láser de alta energía.

El primer incidente provocó el cierre inesperado del espacio aéreo alrededor del aeropuerto internacional de El Paso, Texas, y el segundo llevó a que un dron de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos fuera derribado por error.

¿Qué sabemos de la operación ‘Águila Alta’?

Fue una estrategia binacional de México y Estados Unidos para detectar e inhabilitar drones presuntamente utilizados por cárteles para vigilar a las autoridades durante el tráfico de drogas y personas.

De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el operativo se desarrolló del 31 de agosto al 21 de septiembre en la región fronteriza de Tijuana, Baja California, y San Diego, California.

La estrategia se dividió en dos fases. La primera, del 31 de agosto al 2 de septiembre, consistió en ejercicios de coordinación y reconocimientos terrestres simultáneos para delimitar las áreas de operación de cada país.

La segunda se llevó a cabo del 7 al 21 de septiembre, con el despliegue de fuerzas militares y equipos antidrones fijos y móviles a ambos lados de la frontera.

Como parte del operativo, México desplegó alrededor de 800 militares y equipos capaces de inhibir drones en un radio de hasta tres kilómetros. Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Sedena, explicó que los dispositivos utilizados por los grupos criminales eran drones comerciales sin armamento ni explosivos, empleados principalmente para identificar rutas de tráfico irregular de migrantes.

Esta semana, el presidente Donald Trump afirmó que “no ha actuado con toda la fuerza” contra los cárteles mexicanos y amagó de nuevo con operaciones del Ejército de EU en territorio mexicano.

“Estamos trabajando con México, pero, desafortunadamente, los cárteles gobiernan México. Se lo digo a la presidenta (Claudia Sheinbaum) (…) Sabemos dónde viven y los estamos golpeando con fuerza. México debería hacerlo, pero, sinceramente, ahora mismo no son capaces”, declaró.

Trump presumió los resultados que los ataques del Ejército de EU han tenido contra lanchas presuntamente propiedad de narcotraficantes en el Caribe. “Cada uno de esos barcos mata a miles y miles de personas” con fentanilo, argumentó.

Publicado por Iris Camila Beltran