Entre la música del mariachi, lamentos y sollozos
Dos carrozas los llevaron hasta su última morada en el panteón Sagrado Corazón, donde fueron sepultados en tumbas separadas por escasos 40 centímetros
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
MONCLOVA, COAHUILA.-Eduardo Valadez y Amalia Orozco fueron sepultados en el mismo terreno, pero en tumbas separadas por apenas 40 centímetros, en el panteón Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en la Colonia Estancias.
Tras los servicios funerarios, las dos carrozas salieron al mediodía de la capilla de velación de la CTM, una detrás de la otra, seguidas por una gran cantidad de deudos que buscaban acompañarlos hasta su última morada.
Allegados a la familia señalaron que el terreno en el panteón fue donado por el municipio. Sin embargo, el exesposo de Amalia, padre de dos de sus hijos, solicitó que ambos fueran sepultados por separado y no uno encima del otro.
Las dos carrozas ingresaron al panteón, seguidas por un mariachi, mientras familiares y amigos caminaron hasta llegar al terreno ubicado en la fila 14 de la manzana 10, donde ya estaban preparadas las dos tumbas.
¿Por qué, papá?
—¿Por qué lo hiciste, papá? ¿Por qué? —gritaba, envuelto en llanto, Aarón, el niño de 13 años que encontró a sus padres sin vida en su domicilio, en la Colonia Córdova de Monclova, mientras sus hermanas mayores intentaban tranquilizarlo.
—¡Nos la quitaste! —reclamaban las hijas y otros familiares de Amalia, mientras, junto al féretro de ella, los hijos y familiares de Eduardo lloraban desconsolados.
—¡Mi padre, mi gran ejemplo! —se escuchaba entre el llanto y el dolor de los presentes. Todo ocurría al mismo tiempo, frente a los dos féretros colocados uno junto al otro.
Algunos deudos observaban la escena a la distancia, pues mantenían vínculos afectivos con ambos. Otros se preguntaban por qué serían sepultados en el mismo terreno, luego de que, presuntamente, Eduardo le quitara la vida a Amalia para después privarse de la suya.
Publicado por Rocío Ledezma




