Una mexicana se declaró culpable en Estados Unidos por fingir un s*cuestro y acusar falsamente a agentes migratorios para obstruir una investigación federal.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) informó que una ciudadana mexicana que se encontraba de manera irregular en el país se declaró culpable de participar en una conspiración para obstruir una investigación federal tras fingir haber sido secuestrada por autoridades migratorias.
La mujer fue identificada como Yuriana Julia Pelaez, de 43 años, residente de Los Ángeles, quien aceptó su responsabilidad en un cargo de conspiración para impedir, obstruir y afectar las funciones legales de las Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron en junio de 2025, cuando la acusada afirmó falsamente a varias personas que agentes migratorios la habían detenido mientras se encontraba cerca de un restaurante de comida rápida.
Según los documentos judiciales, aseguró que funcionarios de inmigración habían activado luces de emergencia, amenazado con romper la ventana de un vehículo y procedido a arrestarla.
El 27 de junio de 2025, contactó a integrantes de una organización de defensa de derechos de inquilinos y afirmó que las autoridades la habían trasladado a San Isidro, donde supuestamente era obligada a firmar documentos de salida voluntaria del país.
Ese mismo día realizó nuevas llamadas en las que aseguró falsamente que estaba retenida en un almacén ubicado en un lugar desconocido junto con otros migrantes.
Al día siguiente volvió a comunicarse con activistas y afirmó que permanecía detenida con personas provenientes de distintos centros de inmigración.
Las autoridades sostienen que todas estas versiones eran falsas y formaban parte de una estrategia para aparentar una desaparición forzada.
La investigación señala que el 30 de junio de 2025 activistas comunitarios realizaron una conferencia de prensa en Los Ángeles para exigir su liberación, mientras la acusada permanecía oculta en Bakersfield.
Posteriormente, el 3 de julio viajó al condado de Tulare, donde aseguró falsamente a otra persona que acababa de ser liberada por la Patrulla Fronteriza y solicitó apoyo como testigo para una eventual demanda contra las autoridades.
Modificó su apariencia para reforzar la historia
Según el DOJ, la mujer alteró su aspecto físico y se tomó fotografías para aparentar haber sufrido malos tratos durante el supuesto secuestro.
Entre el 3 y el 5 de julio apagó sus teléfonos celulares y evitó contactar a las autoridades, pese a conocer que recursos públicos estaban siendo utilizados para localizarla.
El juez federal Stephen V. Wilson fijó la audiencia de sentencia para el próximo 8 de febrero de 2027.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la acusada enfrenta una pena máxima de hasta cinco años de prisión.
Por Excelsior
Publicado por Iris Camila Beltran




