NO HAN ANUNCIADO ACUERDOS
El gobierno estadunidense había afirmado que retomaría los bombardeos tras las intermedias, pero en sus últimas declaraciones han optado por la diplomacia
Agencias
La Prensa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, todavía no ha decidido si ordenará nuevos ataques contra Irán, informó este sábado el secretario de Estado, Marco Rubio, mientras Teherán advirtió que responderá con fuerza ante cualquier ofensiva estadounidense o israelí.
Durante una conferencia al concluir la reunión de ministros de Exteriores del G20 en Atlanta, Rubio afirmó que Washington conserva la capacidad militar para alcanzar sus objetivos, aunque insistió en que el mandatario no ha tomado una determinación. Añadió que la Casa Blanca prefiere una solución diplomática y no considera el conflicto a la ligera.
Las declaraciones ocurrieron después de que medios estadounidenses reportaran preparativos para una posible operación conjunta de Washington y Tel Aviv contra dirigentes iraníes e instalaciones energéticas y nucleares. Según esas versiones, la ofensiva podría producirse después de las elecciones intermedias estadounidenses del 3 de noviembre.
En respuesta, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, advirtió que cualquier nuevo ataque recibirá una reacción inmediata y contundente, sin limitaciones geográficas. También ordenó actualizar los posibles objetivos militares para incluir activos vinculados con Estados Unidos e Israel.
El portavoz del Ejército iraní, Mohamad Akraminia, sostuvo que una nueva intervención podría extender la guerra a una región mucho más amplia. Teherán también ha mencionado entre sus posibles objetivos centros de datos, sistemas de inteligencia artificial y cables submarinos próximos al estrecho de Ormuz.
Paralelamente, una delegación iraní viajó a Doha para continuar las consultas diplomáticas sobre las condiciones que permitirían terminar el enfrentamiento. El ministro de Exteriores, Abás Araqchí, señaló que actualmente no hay reuniones previstas con representantes estadounidenses y calificó de especulativas las versiones sobre contactos próximos.
Según funcionarios iraníes, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, envió recientemente una carta para intentar reactivar el diálogo. Mohsen Rezaei, responsable del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, afirmó que el tono del mensaje era distinto, aunque indicó que todavía no había respondido.
Araqchí sostuvo que, si Washington acepta las condiciones planteadas por Irán, Teherán evaluará si conviene negociar directamente o mediante intermediarios. Qatar continúa desempeñando un papel de mediación en los contactos.
La incertidumbre coincide con la recta final de las elecciones estadounidenses, en un contexto de cuestionamientos al costo económico del conflicto y al aumento de los precios del petróleo. En Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu enfrenta negociaciones políticas después de que su bloque superara a la oposición en los comicios legislativos del 27 de octubre, sin conseguir una mayoría parlamentaria.
Netanyahu aseguró que existe una oportunidad para eliminar lo que considera una amenaza iraní. Mientras tanto, las autoridades de Teherán reiteraron que no aceptarán presiones militares como condición para negociar y que cualquier escalada tendrá consecuencias para toda la región.
Por ahora, ninguna de las partes ha anunciado un acuerdo ni un calendario para conversaciones. Las decisiones de los próximos días podrían determinar si prevalece la diplomacia o vuelve la confrontación.
Publicado por Rocío Ledezma




