El asesinato de José Emilio García Ibarra, conocido como “Pepito”, vuelve a cobrar relevancia tras la nueva detención de Raúl “N”

Fabiola Sánchez

LA PRENSA

Masacrar a su víctima y después ocultar el cadáver es el método que presuntamente volvió a utilizar Raúl “N”, ahora detenido por el homicidio de un hombre en la Colonia Praderas de Frontera, un caso que presenta similitudes con el asesinato de José Emilio García Ibarra, conocido como “Pepito”, ocurrido hace cinco años en Monclova, donde la víctima recibió alrededor de 40 puñaladas antes de que su cuerpo fuera escondido para intentar ocultar el crimen.

El homicidio de “Pepito” conmocionó a Región Centro por la brutalidad de las agresiones, pues el hombre, de 32 años y en situación de calle, fue atacado dentro de una vivienda ubicada en la Calle Río Lerma, en el Fraccionamiento Moderno, donde recibió múltiples heridas punzocortantes en el cuello y el abdomen, para posteriormente ser introducido en un contenedor de plástico, envuelto en bolsas negras y sellado con cinta adhesiva.

Por aquel crimen, Raúl Armando “N” fue entregado a las autoridades por su propio padre quien, aunque de inicio desconocía lo ocurrido sabía que su hijo había cometido un delito y pidió el apoyo de las autoridades quienes descubrieron el macabro hallazgo.

En mayo del 2021 fue detenido y vinculado a proceso por los delitos de homicidio calificado y ocultamiento de cadáver, permaneciendo bajo prisión preventiva durante el procedimiento judicial, mientras que en 2023 el caso había llegado a la etapa de juicio oral, aunque para precisar las condiciones en que posteriormente habría recuperado su libertad es necesario verificar las resoluciones judiciales correspondientes.

Ahora, en la privada Canarios de la Colonia Praderas, en Frontera, Raúl “N” es señalado como presunto responsable de la muerte de otro hombre, cuyo cuerpo habría sepultado después de privarlo de la vida, y de acuerdo con los primeros datos de la investigación, el propio detenido presuntamente informó a las autoridades el lugar donde se encontraba la víctima, lo que permitió avanzar en las diligencias ministeriales.

La coincidencia en el presunto ocultamiento de ambos cadáveres coloca nuevamente bajo investigación la actuación de Raúl “N”, mientras la Fiscalía General del Estado integra la carpeta de investigación para esclarecer el homicidio reciente, establecer oficialmente la identidad de la víctima y determinar la responsabilidad penal del detenido, conforme avancen las pruebas y las actuaciones judiciales.

Publicado por Rocío Ledezma