Se adelanta la Navidad y la esperanza en la vida con las recomendaciones de la semana
«Ebenezer: los fantasmas de Navidad»
Hace cuatro años Johnny Depp estuvo a punto de perder su carrera. Un juicio contra su ex esposa Amber Heard lo puso contra la pared, proyectos en la mano se le cayeron y varios vaticinaban que era su fin actoral. Pero ganó y las cosas cambiaron.
Ahora hasta para película navideña ha sido contratado, dando vida a uno de los personajes antagónicos más conocidos del orbe: el viejo rabioso, ermitaño, avaricioso y poco empático, Ebenezer Scrooge.
Pero no será la versión edulcorada que muchos conocen, sino una más oscura donde los fantasmas si tendrán momentos de terror y momentos quizá un poco incómodos para los amantes del cuento original de Charles Dickens, al ver como Scrooge está en una tumba siendo enterrado vivo con palas de tierra.
Para esta nueva visión basta revisar el nombre del director, Ti West, quien ha estado detrás de «El fantasma de Madeline O’ Malley» y parte de la antología «VHS», una de las sagas más duras del cine de género.
Eso si, el cineasta ha sido claro al mencionar que no desea reinterpretar el relato publicado en 1843, es decir hace 180 años, pero si conferirle a los fantasmas del pasado, el presente y el futuro algo más que lámparas o cadenas tradicionales.
Y Scrooge dotarlo de cierta inteligencia a fin de que sus argumentos de su personalidad, caigan como plomo a todos y sean quizá empáticos con él.
Ian McKellen, el Gandalf de la trilogía de «El señor de los anillos», interpreta a Jacob Marley, el antiguo socio de Scrooge a quien se le verá en algún momento vivo, para luego aparecer como espectro y desatar la noche de locura.
Y Rupert Grint, el Ron Weasley de la saga de «Harry Potter», fue elegido para hacer al empleado mal pagado y sobreexplotado de Scrooge, pero que seguramente será de plena identificación para varios, pues aunque quiere renunciar, no lo hace por su familia y los gastos que tiene.
«Yo soy Rocky»
Imagine a Clint Eastwood o a Charles Bronson con guantes de box, en un barrio pobre de Filadelfia, entrenando con cuerpos congelados de reses y corriendo por toda la ciudad hasta subir las escalinatas principales del lugar.
¿Cuesta trabajo verdad? A ninguno le quedaría el mote del «Semental Italiano» como se le conoció al personaje que ya cumple 50 años en el universo cinematográfico.
Sylvester Stallone tenía 29 años cuando escribió e impulsó la película para él mismo protagonizarla. Los estudios no confiaban en él y por eso manejaron los nombres de quienes eran las estrellas del momento. Le ofrecieron miles de dólares para eso, pero él dijo que ni por millones.
La historia de la película se podrá ver ahora en esta cinta que dirige Peter Farrelly, ciertamente el director de las comedias «Loco por Mary» y «Amor ciego», pero ganador del premio Oscar por el drama «Green book: una amistad sin fronteras», que elevó sus bonos de manera automática.
Anthony Ippolito (Al Pacino en «The offer») fue elegido como el protagonista y tuvo que subir 18 kilos para tener la corpulencia del actor original.
El guion fue escrito por Peter Gamble, quien recurrió a entrevista dadas por Stallone sobre el origen del filme, asi como en la biografía «The official Rocky scrapbook» publicado en 1977.
Stallone no participó de ninguna manera en esta nueva entrega, pero sí aportó detalles como que durante los tres días de escritura de guion, escuchaba música de Buffalo Springfield, Hall & Oates y Proco Harum. También dijo que lo mejor para interpretarlo era contratar a alguien quizá no tan conocido.
Para la escena icónica de las escaleras se usó la cámara original de la cinta de hace 50 años, una steadicam sujeta a un chaleco que permitía mantenerla estable mientras se movía, lo cual consiguió un acabado que de otra manera, considera la producción, no habria funcionado así. También se rodaron en el mismo edificio donde era el departamento de Rocky setentero.
Publicado por Lizz Morales




