CONCLUYEN 20 AÑOS DE DOLOROSA ESPERA

Autoridades confirman formalmente a la familia los restos del trabajador Pedro Doñez Posada, recuperado el pasado 25 de junio

Por: Karla Cortez

La Prensa

SAN JUAN DE SABINAS, COAHUILA. – Veinte años de espera, de incertidumbre y de dolor llegaron a su fin. Se confirmó oficialmente la identificación del minero Pedro Doñez Posada, quien fue recuperado de Pasta de Conchos el pasado 25 de junio a las 13:10 horas, cuando la sirena anunció su salida.

Para su familia, aquella fecha quedó marcada para siempre. No fue la despedida que hubieran querido hace dos décadas, cuando tuvieron que decirle adiós sin poder hacerlo como merecía, sin respuestas y sin poder recibir su cuerpo.

Su hija lo recuerda como un hombre callado, trabajador, incansable. Un hombre que nunca decía que estaba cansado, que tenía miedo o que ya no podía más. Simplemente trabajaba y guardaba silencio.

Por eso, para ella, su padre era invencible. Creyó que lo vería envejecer, que vería su cabello negro llenarse de canas, que conocería sus arrugas y que lo vería llegar a los 80 o 90 años, escuchando que le dijeran abuelito.

Ese sueño le fue arrebatado. Pedro tenía planes, quería estar en casa con su familia, ver crecer a sus hijos y cumplir junto a su esposa los sueños que aún tenían por delante.

Durante 20 años, el dolor no se fue. Su hija aprendió a vivir con él, a llorarlo en silencio, a cargar un vacío que nadie veía. Dicen que el tiempo lo cura todo, pero ella comprobó que no es verdad: el dolor solo se aprende a sobrellevar.

El 25 de junio, cuando sonó la sirena a las 13:10, supo que su espera había terminado. Pedro salía de las entrañas de la mina. No de la forma en que lo había imaginado, pero sí en el tiempo que Dios dispuso.

Faltaba la confirmación oficial, que llegó este 6 de noviembre, cuando el Mando Unificado de Pasta de Conchos informó la identificación de Pedro Doñez Posada a su familia.

Con esta identificación ya son 32 mineros identificados, de los cuales 31 han sido entregados de manera digna a sus familias, de acuerdo con el reporte oficial.

Su hija, que no pudo estar presente el día de la recuperación, aunque hizo hasta lo imposible por llegar, le pidió perdón a su padre por no acompañarlo en ese momento. Su corazón, aseguró, estuvo ahí durante los 20 años de espera.

También agradeció a todos los rescatistas que hicieron posible la recuperación, pidiendo a Dios que los bendiga eternamente.

Hoy la familia tiene la certeza de que Pedro podrá regresar a casa y sus restos descansarán en paz. Su hija guarda la esperanza de volver a encontrarlo en la otra vida, donde está segura de que él la estará esperando para escuchar todo lo que tiene que contarle.

Porque hay amores que ni el tiempo ni la muerte logran terminar. Después de 20 años, Pedro vuelve a casa.

Publicado por Rocío Ledezma