Por Wendy Riojas
‘Ayudar al prójimo es también ayudar a los migrantes’, fue el mensaje que emitió el Sacerdote de la parroquia Santiago Apóstol, Juan Carlos Garay, durante la homilía del domingo, al pedirle a los feligreses que practiquen la compasión y la misericordia.
El presbítero dijo que muchos dicen ser buenos, sin embargo, les falta socorrer al prójimo y no solamente a las personas que están en la vera del camino, sino a las personas que llegan buscando un mejor futuro.
Y mencionó: “Ahorita en estos tiempos que vienen oleadas de personas buscando un mejor futuro, ahí en tu casa, en tu hogar, donde tanto verdaderamente prácticas la compasión y la misericordia”.
Dijo que muchos dicen ‘que se encargue el gobierno de hacernos justicia’ o ‘que se encargue la iglesia de enseñarnos moral’ cuando tu como ciudadano responsable que aportas por amor al prójimo.
Y durante la homilía, el sacerdote, preguntó: ¿Qué aportas desde adentro de tu familia?, ¿Qué aportas desde tu propio reino?, ¿Qué estás haciendo en favor de aquellos que están en la vera del camino?
Dijo que muchas veces se excusan y dicen: “A mí no me corresponde”, cuando como padre, como adulto responsable y como persona consiente te corresponde testimoniar y enseñar los valores del reino.
Dijo que deben enseñar la bondad, ya que, el evangelio dice que los conflictos más grandes surgen desde adentro, el odio en el corazón, los resentimientos, las faltas de cariño y las faltas de comprensión.
Y declaró: “es precisamente lo que van aprendiendo aquellas generaciones que están a nuestro cargo; cuando la pasión y la misericordia es un binomio bastante importante para el cristiano”.
Dijo que aquel que participa en la compasión está siendo imitador de Dios, ya que, debemos ser compasivos, algo, que al crimen organizado se le olvida porque no lo tiene escrito en su corazón, en su mente.
Y declaró: “A muchas familias se le olvida la compasión, lo sustituye por el materialismo y por la tecnología, cuando Jesús no solamente cura el cuerpo, sino también, te restaura el alma, lo más importante”.
Durante la homilía, el presbítero mencionó que el prójimo es aquel que está a tu lado, el próximo, cualquier individuo o persona, aunque no sea de la misma religión o de la misma condición económica.
Y mencionó que debemos socorrer a aquella persona que nos vaya necesitando, más allá de cualquier religión, de cualquier ideología, como dice el conocido refrán: “Haz el bien sin mirar a quien”.