Oscar Ballesteros
Docentes se sumaron a la manifestación de los trabajadores del ISSSTE, tras sufrir la deficiencia en la atención médica, resultado de la mala gestión que se ha dado por parte de Susana Nájera Sánchez, directora de la clínica. Ellos siguen haciendo sus aportaciones y encuentran un servicio sin médicos, ni medicamentos.
Ana Luz Moreno y Alejandro Aguirre, docentes de la Secundaria No .1 Juan Gil Gonzáles expusieron, con sus vivencias específicas, las carencias que han sufrido en el nosocomio.
La actual directora en función es a quien señalan como responsable ya que, desde el inicio de su gestión el declive en la clínica se ha ido incrementando. “Es mucha la situación de nuestros compañeros docentes que venimos a consultar y no tenemos los medicamentos correspondientes, ni la atención”, comentó Ana Luz Moreno.
“Necesitamos alguien que dirija esta institución con empatía, que haga las cosas como se le mandó hacer; si no tiene capacidad, sino hay la ética, es también muy bueno decir no puedo, me retiro y aquí está la dirección”, señaló Alejandro Aguirre.
Una de las prioridades que ellos buscan con el cambio de directivos es que el departamento sea abierto con la derechohabiencia, puesto que ante sus situaciones no pueden acercarse a la directora y sólo emite que no hay presupuesto para sanar las carencias, sin buscar alguna alternativa.
Ante la suma de más personas a la manifestación, los directivos de la clínica no han dado alguna respuesta para el movimiento, ni han intentado acercarse al conglomerado, en cambio, decidieron bloquear la entrada principal que es donde se ubican los trabajadores inconformes.
Ana Luz con sus padres ha vivido las deficiencias del hospital
La docente con 32 años de antigüedad dijo que, sus aportaciones de todo este tiempo no han servido para que le den un buen servicio, debido a que en diversas ocasiones tuvo que sacar a sus padres de la clínica porque no les dieron la atención pertinente y a tiempo.
“Yo tuve con mi mamá una fractura expuesta, llegamos y el médico que la revisó tenía un congreso y no la pudo atender, el de la tarde, como entró en la mañana no la atendió porque no le correspondía, tuvo que pasar mucho tiempo para que le dieran la atención, pero como tenían el quirófano saturado, se iba a prolongar varias semanas al grado de mejor sacarla y llevarla por particular”, señaló.
El tiempo ha sido un factor que no se le ha dado la suficiente importancia dentro de la clínica, pues lo mismo tuvo que pasar con su padre quien permaneció dentro de urgencias con una herida abierta por una malla quirúrgica y no pudo ser atendido, por lo cual también tuvo que ser llevado a una dependencia privada.
Los servicios no oportunos no es la única deficiencia dentro del nosocomio, sino también existe la carencia de medicamentos, señaló Ana Luz, quien acudía por fármacos y nunca logró que le surtieran una receta completa.