Retinopatía solar o fótica es el padecimiento generado por la exposición visual hacia el sol
Oscar Ballesteros
La Prensa
La retinopatía solar o fótica, es el padecimiento que genera la exposición visual hacia el sol, acto que se eleva significativamente al aparecer un eclipse puesto que las personas desean ver dicho fenómeno; este padecimiento no tiene tratamiento y es de diagnóstico muy variado, por lo que puede dejar daño parcial o total, así como existir recuperaciones de hasta 6 meses o ser una consecuencia permanente.
El Doctor Oscar Macías Manuel, oftalmólogo con alta especialidad en córnea y cirugía refractiva explicó estas condiciones, de cara al eclipse solar total que se dará el próximo lunes y la gente ha mostrado mucho interés en su visualización.
El médico señaló que, al no existir tratamiento para el daño provocado por ver directamente al sol, la precaución es fundamental en este evento celeste; siendo su primera recomendación el uso obligatorio de filtros solares avalados por el ISO 123 12-2 durante el desarrollo del fenómeno, pero teniendo la oportunidad de visualizarlo sin el mismo, una vez que alcance su totalidad.
“Tratamiento no existe y esto hace que la prevención sea fundamental (…) tiene que ser a través de filtros solares especiales de ISO 123 12-2; el único momento en que se puede mirar el sol sin el filtro es cuando llegue a su totalidad, cuando se visualice únicamente la corona solar, ahí se puede quitar el filtro, tan pronto aparezca la luz solar hay que ponerse el filtro” acotó Macías Manuel.
En estas ocasiones, puntualizó hay que ser muy específicos con el material que se utilice, puesto que lentes de sol convencionales a pesar de ser muy oscuro o filtros caseros no funcionan, así como el intentar ver el eclipse a través de dispositivos como cámaras, telescopios y similares, pues habrá daño en el mismo aparato, así como la vista.
De manera precisa, las consecuencias médicas que se desarrollan con una retinopatía solar empiezan con síntomas como visión borrosa, un punto ciego central o paracentral, metamorfopsia que es la alteración en la percepción de la visión, se pueden ver chuecos, micropsia que es ver todo más pequeño, discromatopsia que es la alteración de los colores y dolor de cabeza.
Posteriormente estas condiciones pueden agravarse, mostrando la realidad de la lesión en lo denominado como fóvea, que es el punto central de la visión y permite tener una visión fina, siendo su trabajo el enfoque.
“Puede sentirse una disminución parcial o total de la visión central y aparecer un escotoma central, es ver una mancha en nuestro campo visual, depende de la exposición para que sea temporal o permanente, la recuperación puede ser espontánea y durar de 3 a 6 meses, esto es cuando el daño es parcial, por otro lado, puede ser una recuperación no completa o tener daños permanentes” detalló.
Con relación a esto, el proceso de recuperación es muy variable y puede ser muy variable con una extensión máxima de 6 meses para ver el resultado final, o en cambio saber si el daño visual será permanente, puesto que se trata de una quemadura solar directamente en los ojos; para esto los oftalmólogos se basan en equipos como tomógrafo de coherencia óptica.
Finalmente, el médico especialista en la visión reiteró que, a pesar del diagnostico que puedan ellos realizar de acuerdo al equipo médico, la recuperación no se basa en principios de medicina, por lo que exhortó a extremar precauciones para lograr ver este fenómeno celeste si arriesgarse a estos padecimientos muy variables y posibilidad de ser consecuencias permanentes.