Tras el enfrentamiento en el campo de la colonia Azteca, la Liga Municipal de Fútbol anunció que los equipos Miravalle y Otilio fueron expulsados; asimismo anunció que se tomarán acciones legales
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
La Liga Municipal de Fútbol tomó medidas contundentes tras los incidentes registrados durante la final disputada en el campo deportivo de la colonia Azteca, donde se desató una riña que involucró a jugadores y aficionados; Reynaldo Carmona, presidente de la liga, informó que los equipos Miravalle y Otilio fueron vetados y que los jugadores participantes serán incluidos en boletines que se enviarán a otras ligas locales.
Carmona explicó que los hechos se originaron en el segundo tiempo extra de un partido que terminó empatado 2-2, cuando la tensión derivada de decisiones arbitrales y acciones agresivas entre los equipos escaló hasta convertirse en un enfrentamiento físico.
Detalló que, un jugador de Otilio realizó una carga ilegal que provocó su expulsión, pero esto desencadenó agresiones recíprocas y posteriormente la intervención de aficionados, lo que obligó a los árbitros a retirarse del campo para resguardar su integridad.
“El árbitro fue agredido por jugadores de Miravalle tras el silbatazo final, una conducta que no puede ser tolerada en ningún escenario, la liga respalda al árbitro y no pasará por alto estos hechos”, afirmó Carmona, quien además confirmó que se tomará parte de manera legal para garantizar que los responsables enfrenten las consecuencias.
Comentó que, como medida inmediata, los equipos involucrados fueron dados de baja de la liga, y los jugadores registrados en las cédulas de inscripción serán reportados oficialmente en boletines que se enviarán a otras ligas, a fin de que estas determinen si permiten su participación futura.
Carmona aclaró que la decisión de sancionar o permitir el juego en otras ligas dependerá de cada organización, pero el registro del incidente quedará en la memoria institucional.
El presidente de la liga señaló que los incidentes son producto de la tensión inherente a los partidos de final, pero subrayó que la violencia no puede justificarse.
“Los torneos deben ser espacios de convivencia familiar, formación deportiva y respeto a las reglas, lo sucedido es bochornoso y lamentable, y servirá como ejemplo para reforzar la disciplina en futuras competencias”, agregó.
Aclaró que, la liga revisará los daños ocasionados durante la riña, incluyendo vehículos y equipamiento, y asumirá la responsabilidad que le corresponda, coordinando con los afectados para solventar los perjuicios derivados de los hechos.
Carmona adelantó que, a partir de la próxima temporada, todos los partidos se jugarán en campos neutrales y cerrados, eliminando el beneficio que anteriormente tenía el equipo superlíder de elegir su campo.