Profesor de educación física está postrado al ser víctima de la agresiva enfermedad, aun así, una doctora del ISSSTE declaró que ya estaba curado
Alexis Massieu
La Prensa
Un maestro de educación física que a raíz de sufrir un extraño síndrome no puede ir a trabajar denunció la cancelación de sus incapacidades y la falta de una debida atención médica, luego de que una doctora indicó en su informe que ya estaba curado.
Se trata de Rogelio Martínez Ponce, maestro de la escuela Secundaria Ciro Eduardo Blackaller, que decidió denunciar públicamente la cancelación de sus incapacidades y la presión que está recibiendo para regresar a trabajar, a pesar de sufrir secuelas de la enfermedad de Guillain-Barré, un síndrome poco común que se presume es resultado de una fuerte infección, en el caso del docente de 53 años, aparentemente por consumir pollo en mal estado.
Según denunció el maestro que ya cuenta con 31 años de servicio, el 9 de junio le retiraron las incapacidades en el ISSSTE basándose en un documento que, según la doctora que lo evaluó, indicaba que estaba «curado al 100%». Sin embargo, él argumenta que la doctora omitió evaluar sus «capacidades residuales» y que la resolución final sobre su incapacidad total, por invalidez debe ser emitida por parte de medicina laboral, no por una sola doctora.
Como consecuencia de la enfermedad, padece entre otras cosas, de «fatiga extrema» y se cansa mucho, lo que lo pone en riesgo de sufrir caídas o daños si regresara a trabajar. A pesar de esto, se ve obligado a presentarse a laborar para no perder su empleo, y la posibilidad de tramitar su pensión.
El maestro ha intentado buscar apoyo a través del sindicato, enviando sus documentos a México, pero hasta el momento no ha recibido respuesta, y ante la desesperación, optó por acudir a La Prensa, con la esperanza de que su caso sea atendido.
El síndrome de Guillain-Barré, cabe señalar, es un trastorno autoinmune grave y poco común en el que el sistema inmunitario ataca por error al sistema nervioso, causando debilidad y parálisis progresiva. Los síntomas suelen incluir hormigueo, entumecimiento y dolor muscular, con debilidad que inicia en las piernas y se extiende al resto del cuerpo.