El gobierno municipal pidió reforzar la seguridad al estado y federación con anticipación, de acuerdo con un comunicado
Por Pablo Maldonado/Milenio
La Prensa
CHILPANCINGO, GUERRERO.- Este fin de semana, una ola de violencia en la capital de Guerrero dejó un saldo de dos comerciantes muertos y tres unidades del transporte público incendiadas en distintos puntos de la ciudad y sus alrededores.
Los hechos comenzaron el viernes al mediodía, cuando un comerciante de pollo fue atacado a balazos dentro del mercado central Baltazar R. Leyva Mancilla; minutos después, la víctima murió a causa de las heridas.
¿Cómo se registraron los asesinatos?
Durante el sábado, en el mismo mercado un repartidor de pollo murió tras recibir varias detonaciones de fuego al interior de la camioneta donde repartía el producto.
La madrugada del domingo, la ofensiva se extendió al transporte público, donde un autobús de la ruta Río Azul —que conecta con el sur de Chilpancingo—fue incendiado por hombres desconocidos.
Más tarde, ocurrió la misma situación con un taxi y una camioneta Urvan, hechos que sucedieron sobre la carretera Chilpancingo–Acapulco, a la altura del poblado de El Ocotito, y en la parte alta de la colonia PRD de la capital, respectivamente.
Gobierno municipal solicita reforzar seguridad
Estos hechos ocurren en medio de la disputa entre dos grupos delincuenciales en la sierra de Chilpancingo, que en semanas recientes ha derivado en enfrentamientos armados y nuevos brotes de violencia en la zona urbana.
Ante la escalada, el gobierno municipal de Chilpancingo emitió un comunicado en el que aseguró haber solicitado previamente el reforzamiento de la seguridad tanto al estado como a la federación, haciendo un llamado de manera directa a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública estatal desplegó más elementos para reforzar los operativos en la ciudad; en tanto, el Ayuntamiento puso a disposición nueve unidades de Protección Civil para trasladar a los ciudadanos afectados por la reducción del transporte público.
Lo anterior, luego de que rutas provenientes del sur de Chilpancingo y del municipio de Juan R. Escudero suspendieran su ingreso a la ciudad por temor a sufrir ataques.