La neblina cerrada y el exceso de velocidad causaron que la unidad impactara una camioneta en la caseta de la Carbonera; autoridades reportan solo daños materiales y ningún lesionado
Liz de la Fuente
LA PRENSA
ARTEAGA, COAHUILA.- La tarde de este lunes se registró un accidente vehicular en la caseta de cobro Carbonera, sobre la carretera federal 57, en los límites de los municipios de Arteaga y Ramos Arizpe, luego de que el operador de un tráiler no lograra frenar a tiempo, impactando una camioneta y causando daños materiales en la infraestructura del lugar.
De acuerdo con los primeros reportes, el percance ocurrió en el kilómetro 10 de la carretera debido a la combinación de pavimento mojado, neblina cerrada, exceso de velocidad y desconocimiento de la vialidad por parte del conductor del tractocamión de la empresa Transportes Bucios, que se desplazaba de Ramos Arizpe hacia Arteaga.
Al intentar detener la pesada unidad al llegar a la caseta, el operador no logró frenar e impactó un vehículo Toyota Avanza, con placas de Querétaro, en el que viajaban dos adultos y un menor. Afortunadamente, ninguno presentó lesiones de consideración, por lo que no fue necesario trasladarlos a un hospital.
Tras el primer choque, el tráiler continuó avanzando, derribando una jardinera, dañando la base de operaciones de CAPUFE y el asta bandera de la caseta. Elementos de la Guardia Nacional, división Caminos, arribaron al lugar para tomar conocimiento del accidente, realizar el peritaje correspondiente y deslindar responsabilidades.
Personal de Caminos y Puentes Federales implementó labores de abanderamiento para prevenir otro incidente y mantener la circulación vehicular, mientras que paramédicos revisaron a los involucrados. Posteriormente, se realizaron maniobras con grúas para trasladar ambos vehículos a un corralón y permitir que las aseguradoras realizaran los reportes de los daños.
Durante el incidente, personal de la Policía de Protección Federal intentó limitar el acceso de medios de comunicación, desplazando a los reporteros a más de 30 metros de la zona, aunque no existía riesgo alguno para la cobertura periodística.
El operador del tráiler permaneció en el lugar a la espera del arribo de su aseguradora para responder por los daños ocasionados.