SE COTIZA EL KILO EN 250 PESOS
El representante de los nogaleros, José Felipe Rodríguez Muñoz, detalla cómo la sequía y el ciclo de recuperación del árbol redujeron el volumen
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. — El ciclo nogalero de 2025 cerró en Parras de la Fuente dejando una estela de contrastes para los productores locales. Marcada por una reducción significativa en el volumen de cosecha, pero favorecida por un repunte en los valores de comercialización, la temporada se convirtió en un escenario de ajustes estratégicos frente a un clima cada vez más impredecible y un mercado sumamente exigente.
Este comportamiento, según reportes del sector, no fue un fenómeno aislado de este Pueblo Mágico. Municipios tradicionalmente productores en la Comarca Lagunera y diversas zonas agrícolas de Coahuila enfrentaron el mismo «año de baja», una situación que puso a prueba la capacidad de administración de los nogaleros parrenses.
LA ALTERNANCIA Y EL IMPACTO CLIMÁTICO
En entrevista para LA PRENSA, José Felipe Rodríguez Muñoz, representante de los nogaleros de Parras, explicó que el factor principal de la baja producción radica en la «alternancia» propia del nogal.
Tras una cosecha excepcionalmente alta en 2024, los árboles entraron en un periodo natural de descanso y recuperación. «Este 2025 fue un año de menor carga para los árboles. Es un ciclo biológico; el nogal se recupera para poder dar fuerza al siguiente fruto», señaló.
Sin embargo, este ciclo natural se vio agravado por factores externos críticos: la sequía prolongada y la falta de «horas-frío» durante el invierno pasado. Estas horas de frío son vitales para que el árbol rompa su latencia y logre una floración uniforme. Sin ellas, el «amarre» del fruto es deficiente, lo que se traduce en menos nueces por árbol.
EL RETO DEL AGUA Y LOS MANTOS ACUÍFEROS
Uno de los puntos más preocupantes mencionados por Rodríguez Muñoz es la disminución de los mantos acuíferos en la comunidad. La falta de precipitaciones pluviales redujo la disponibilidad de agua para riego, obligando a los productores a implementar medidas de emergencia.
«La reducción fue marcada en algunas huertas, lo que nos obligó a administrar el agua con un control estricto. Se tuvieron que ajustar los procesos de riego y ser más selectivos en el manejo del cultivo para asegurar que la poca nuez que se obtuvo fuera de buen tamaño y con un rendimiento aceptable por cada kilo», detalló el representante. Este estrés hídrico no solo afectó el volumen, sino que elevó los costos operativos para aquellos que dependen del bombeo constante.
ESCENARIO ESTATAL: Una crisis compartida La región nogalera de Coahuila enfrentó una de sus temporadas más complicadas en la historia reciente. En municipios como San Pedro, Francisco I. Madero y Matamoros, el panorama fue idéntico: huertas con rendimientos muy por debajo de lo normal. Las temperaturas extremas registradas durante el desarrollo del fruto provocaron que tanto pequeños ejidatarios como grandes agroindustrias vieran mermada su rentabilidad por volumen, concentrando sus esperanzas únicamente en la calidad del producto final.
PRECIOS: El respiro económico ante la escasez A pesar de la poca oferta, la calidad de la nuez parrense mantuvo su prestigio, lo que impulsó los precios al alza. En el mercado regional y estatal, el kilogramo de nuez pecana se comercializó en un rango aproximado de 110 a 250 pesos.
El nivel más alto de la tabla fue alcanzado por la nuez seleccionada y de mayor tamaño, la cual fue destinada principalmente a envíos hacia otros estados y mercados de exportación.
Este incremento en el precio permitió que muchos productores compensaran parcialmente la falta de volumen, logrando cubrir los gastos de mantenimiento y mano de obra que, pese a la poca nuez, no disminuyeron.
HACIA EL 2026: Preparación y expectativa De cara al próximo ciclo, los nogaleros de Parras observan el 2026 con un optimismo cauteloso. Se espera que, tras el periodo de descanso de los árboles y si el invierno actual cumple con las horas-frío necesarias, la producción experimente un repunte importante.
Actualmente, los productores ya trabajan intensamente en la preparación de los huertos. Se están realizando labores de poda, ajustes en los sistemas de riego por goteo y tratamientos de fertilización orgánica para fortalecer los nogales antes de la primavera. «Si el clima se comporta de manera más regular y tenemos mejores lluvias, el nogal puede venir con una carga mayor. Por eso, desde ahora se está trabajando en los huertos para aprovechar cualquier condición favorable», concluyó Rodríguez Muñoz.