Bajo el lema “Corazón de Pastor”, jóvenes de la Diócesis de Piedras Negras se preparan para la ceremonia que se realizará el 7 de febrero
Por: Karla Cortez
LA PRENSA
PIEDRAS NEGRAS, COAHUILA. – La Diócesis de Piedras Negras se viste de gala para celebrar uno de los ritos más significativos en la vida de un futuro presbítero: la Imposición de Sotana 2026. Bajo la inspiradora frase “Y me ciñe con la alegría de los cielos”, la institución invita a la comunidad católica a ser testigos de la entrega de estos jóvenes al servicio de Dios.
Un signo visible de entrega La ceremonia representa el momento en que los seminaristas de nuevo ingreso reciben la sotana, una vestimenta que simboliza su renuncia al mundo y su configuración con la figura de Jesucristo. Este acto no solo es un protocolo académico, sino un compromiso espiritual que se celebra en el marco de la campaña vocacional “Corazón de Pastor 2026”.
Cita con la fe La celebración eucarística se llevará a cabo el próximo sábado 7 de febrero a las 10:00 horas. El escenario será la Catedral Mártires de Cristo Rey, recinto que acogerá a familiares, amigos y fieles que deseen acompañar a los nuevos aspirantes con su oración.
Los Protagonistas: Generación 2026 son 11 jóvenes:
Naelson Nicolás Aguilar de León
Brayan Aldahir García Gallegos
Alberto Yamil Zavala Leyva
Roberto Antonio Hernández Hernández
Gael Ayala Obregón
Diego Isaí Castillo González
Cristian López Rodríguez
Jesús Alfredo García Rodríguez
Uriel Fonseca Reyes
Rolando Ángel Muñoz Román
José Mario Alvarado Contreras
¿En qué consiste el rito?
La imposición de la sotana es un sacramental y un rito de paso dentro de la formación sacerdotal. Marca el fin de una etapa y el inicio de otra en el discernimiento vocacional.
El “Hombre Nuevo”: El seminarista realiza un acto simbólico de “revestirse de Cristo”, dejando las vestiduras civiles para asumir una identidad consagrada.
Signo de Pertenencia: La sotana identifica al joven ante la comunidad como alguien que está en camino al altar.
Simbolismo del Color Negro: Tradicionalmente representa la “muerte al mundo” y a los deseos egoístas, para vivir únicamente para Dios.