SU UNIFORME QUEDÓ LISTO Y SU SUEÑO SE QUEDÓ EN EL CAMPO
Horas antes de un partido decisivo, una descarga eléctrica apagó la vida de Antonio Villanueva Villa, entrenador que hizo del béisbol una forma de servir a los demás, quien deja huérfanos a sus tres hijos
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
El uniforme estaba listo y la ilusión intacta para disputar un partido que podría acercarlo a un nuevo campeonato junto a los niños que entrenaba. Sin embargo, Antonio Villanueva Villa nunca llegó al campo de juego. Una descarga eléctrica terminó con su vida mientras realizaba trabajos de jardinería en un domicilio de la colonia Guadalupe, dejando sumidos en el dolor a su familia, amigos y a decenas de pequeños peloteros que lo veían como un ejemplo.
Entre lágrimas, su esposa Johana Ibarra recordó a quien describió como un hombre entregado por completo a su hogar. “Era el mejor papá para mis hijos, el mejor esposo, el mejor hijo, hermano y tío; siempre estaba trabajando por nosotros y hasta el último momento lo hizo pensando en su familia”, expresó visiblemente afectada por la pérdida del padre de sus tres hijos de 12, 8 y apenas 2 años de edad.
Antonio era ampliamente conocido en el ámbito deportivo local por su labor como entrenador de béisbol infantil. Además de desempeñarse en trabajos de mantenimiento, dedicaba gran parte de su tiempo libre a formar a menores dentro de las categorías de 5 y 6, así como de 7 y 8 años de edad con el equipo Gigantes de la Furia Azul, donde era profundamente apreciado por su compromiso.
Su esposa relató que la mañana de la tragedia ambos realizaron algunos trámites juntos antes de que él partiera a cumplir con el trabajo de jardinería. Horas antes del accidente, Antonio hablaba con entusiasmo del encuentro que sostendría esa misma tarde; un partido que esperaba con emoción y para el cual ya tenía preparada la camisola con la que habían obtenido una importante victoria días atrás.
“Su uniforme ya estaba listo”, recordó Johana. El equipo se preparaba para enfrentar a Acereros en un duelo decisivo dentro de la categoría de 7 y 8 años. Para Antonio no era un juego más, sino una oportunidad de acompañar a los niños por quienes siempre entregaba tiempo, esfuerzo y pasión. Lamentablemente, la llamada para realizar aquel trabajo matutino cambió para siempre el rumbo de ese día.
La partida de Antonio Villanueva Villa deja un profundo vacío entre su esposa, sus hijos, su madre Nora Villa, sus hermanos Cristian y Alan, así como en la comunidad deportiva de Monclova que hoy lamenta la pérdida de un hombre que encontró en el béisbol una forma de servir a los demás. Familiares informaron que el promotor deportivo será despedido con una misa programada para las 10:00 horas de este sábado, mientras esperan la llegada de seres queridos para darle el último adiós.
Una rutina ordinaria de mantenimiento se convirtió en una escena de luto sobre la calle Buenos Aires de la colonia Guadalupe, donde La Prensa de Monclova documentó el hallazgo inicial.
De acuerdo con las indagatorias de la Fiscalía General del Estado, Antonio llegó alrededor de las 15:00 horas para efectuar las labores de mantenimiento en el jardín; sin embargo, dos horas después fue localizado sin vida por el propietario del inmueble. Al arribar los peritos de la Agencia de Investigación Criminal, el cuerpo fue encontrado en posición boca arriba y con unas pinzas eléctricas sujetando un cable negro sobre él, indicios de las maniobras que realizaba en la instalación de las luminarias del área verde.