Natalia Lafourcade y Carín León son ganadores de la estatuilla
Por Staff/Latinus
La Prensa
EU.- “Cancionera”, de la cantante mexicana Natalia Lafourcade, se alzó este domingo con el Grammy a mejor álbum de pop latino, una categoría en la que competía con “Bogotá (Deluxe)”, de Andrés Cepeda; “Tropicoqueta”, de Karol G.; “¿Y ahora qué?”, de Alejandro Sanz y “Cosa Nuestra”, de Rauw Alejandro.
La mexicana se coronó con este galardón gracias a su décimo proyecto de estudio “Cancionera” en el que encapsula su evolución artística y personal.
Su victoria ocurre en el marco de una noche dorada que promete ser una entrega llena de posibles protestas ante las redadas de ICE en Estados Unidos por parte de algunos artistas, quienes han expresado su rechazo ante ello y el momento en el que la edición 68 podría pasar a la historia gracias a la trayectoria del actual cantante más popular de habla hispana: Bad Bunny.
A su triunfo se le une el mexicano Carín León, quien obtuvo la estatuilla por segunda ocasión en la categoría de mejor álbum de música mexicana con “Palabra De To´s”.
El mexicano venció en la 68 edición de estos premios a proyectos de la talla como “Mala mía”, de Fuerza Regida y Grupo Frontera; “Y Lo Que Viene”, de también Grupo Frontera; “Sin Rodeos”, de Paola Jara y “Bobby Pulido & Friends. Una Tuya Y Una Mía – Por La Puerta Grande (En Vivo)”, del tejano Bobby Pulido.
Los argentinos Ca7riel & Paco Amoroso, ganadores de cinco Grammys latinos en la vigente edición, continuaron expandiendo su legado, coronándose en el apartado a mejor álbum de rock latino o alternativo con “PAPOTA”, un disco que ironiza el negocio de la industria musical.
El primer Grammy que se embolsa este dúo se produce tras hacer frente a sus rivales nominados en esta categoría: “Genes Rebeldes”, de Aterciopelados; “ASTROPICAL”, de Bomba Estéreo, Rawayana; “ALGORHYTHM”, de Los Wizzards y “Novela”, de Fito Páez.
La pregala de los Grammy se centró en un homenaje a los afectados por los devastadores incendios de Los Ángeles, que se cobraron la vida de 29 muertos y más de 16 mil estructuras destruidas, y pasará a la historia de Estados Unidos como uno de los desastres naturales más costosos.