En respuesta ha llamado del Episcopado Mexicano de orar por la paz en el país, y además enfocar las súplicas a los problemas regionales
Por Iván Villarreal
La Prensa
Como parte del llamado del Episcopado Mexicano a orar por la paz en el país, la Diócesis de Saltillo y las parroquias de la región centro de Coahuila han intensificado sus plegarias, particularmente por la situación que enfrentan los ex trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA).
Néstor Martínez Campos, vicario de la Diócesis de Saltillo y párroco de la Parroquia de Santiago Apóstol en Monclova, señaló que esta campaña nacional de oración por la paz ha permitido que cada región enfoque sus súplicas en problemáticas específicas que afectan a su comunidad.
“Como parte del Episcopado Mexicano nos han invitado a todos a orar por nuestro país, específicamente en esta campaña por la paz. Y luego, ya cada región ora por situaciones específicas. Nuestra región, este centro desértico, cuenta con situaciones que todos conocemos, especialmente la de los ex trabajadores de Altos Hornos”, expresó.
El sacerdote indicó que la iglesia mantiene una oración constante por quienes atraviesan este difícil proceso, con la esperanza de que pronto se vislumbre una solución.
“Estamos en oración constante pidiendo por ellos para que este proceso siga avanzando, esperando siempre una luz al final de este túnel tan oscuro que les ha tocado atravesar a todos los involucrados. Esperamos una buena resolución y que, esté en las manos de quien esté, se tenga sensibilidad y esa luz se haga presente”, añadió.
Martínez Campos reconoció el impacto que esta situación ha tenido en las personas y sus familias, no solo en lo económico, sino también en lo emocional y social.
“Tantas personas han pasado por situaciones bien difíciles a nivel psicológico, económico, y todo esto trastoca mucho a la persona, a la familia y a la sociedad. Quisiéramos que se solucionara, pero no nos queda más que seguir pidiéndole al Señor para que esta situación vaya adelante y siga el curso que debe seguir”, afirmó.
El vicario también destacó la complejidad del caso y la necesidad de que quienes están involucrados en su resolución actúen con responsabilidad y justicia.
“Sabemos de la complejidad del asunto y que a veces es muy difícil saber cómo llevarlo a buen término. Pero no perdamos la esperanza. Ese es el mensaje de todas las personas que estamos unidos, orando y pidiendo que esto se pueda resolver pronto”, concluyó.