Pareja había celebrado su enlace en boda colectiva y siguió el festejo en un domicilio en la Avenida Oriente, donde se desató una riña campal
Manolo Acosta
La Prensa
Lo que prometía ser una noche mágica terminó convertido en escenario de violencia, sangre y pánico para un matrimonio recién unido en Bodas Comunitarias, pero la música, brindis y abrazos, se transformó abruptamente en una batalla campal durante la madrugada.
Cerca de las 2:00 de la mañana, cuando la reunión familiar estaba por concluir, estalló el caos, invitados corrían en distintas direcciones mientras gritos y golpes rompían la tranquilidad de la fiesta nupcial.
Elementos de la policía municipal y paramédicos de Cruz Roja Mexicana acudieron tras múltiples llamadas de auxilio, las patrullas se movilizaron hasta la avenida Oriente con calle 40 para contener la violenta reyerta.
Testigos señalaron que varios jóvenes arribaron en motocicletas con claras intenciones de provocar enfrentamiento. Su presencia encendió los ánimos y desató una agresión directa contra algunos de los asistentes.
En medio del desorden resultaron lesionados los hermanos Héctor y Rodolfo, de 21 y 26 años, aunque no estaban invitados, presuntamente llegaron acompañados de otros sujetos para interrumpir la celebración matrimonial.
Durante la riña ambos sufrieron múltiples golpes en distintas partes del cuerpo tras el enfrentamiento, Rodolfo presentó una herida de consideración luego de recibir, según versiones, un batazo de aluminio en la cabeza.
La escena obligó a los paramédicos a intervenir de inmediato para evitar consecuencias mayores, mientras tanto, la novia Princesa Guadalupe “M”, de 21 años, sufrió una severa crisis nerviosa, siendo llevada a un hospital pues se encuentra en su sexto mes de embarazo.
La joven, embarazada de seis meses, fue estabilizada y trasladada a un hospital bajo observación médica, la policía aguardará el alta de los hermanos para proceder con su aseguramiento por su presunta responsabilidad en la violenta irrupción.