SE ENCUENTRA BAJO PROTECCIÓN DE LA CASA HOGAR DE NUEVA ROSITA
Niño de 10 años fue localizado solo durmiendo en una tapia y con huellas de violencia
MARÍA RODRÍGUEZ
LA PRENSA
MÚZQUIZ, COAHUILA. – Un niño de apenas 10 años, originario de la colonia Nogalera en Múzquiz, fue puesto bajo resguardo por la Procuraduría del Nino, Niña y la Familia luego de ser localizado en condiciones alarmantes de vulnerabilidad.
La titular de la dependencia, Lorena Long Guedea, informó que el menor fue encontrado durmiendo solo en una tapia del barrio La Alberquita. Una persona que advirtió su situación decidió brindarle abrigo y protección momentánea, y posteriormente dio aviso a la Dirección del Mando Único Coordinado de Seguridad Pública.
Al ser atendido por las autoridades, el niño presentaba visibles huellas de golpes en distintas partes del cuerpo. Durante el acercamiento, relató que vivía con su abuela, luego de que su madre —radicada en Piedras Negras— lo dejara bajo su cuidado. Según su testimonio, era obligado a vender golosinas en la vía pública y no sabía leer ni escribir. Además, no contaba con registro oficial ante el Registro Civil.
El menor también señaló que sufría agresiones por parte de sus tíos, quienes presuntamente consumen drogas, situación que lo llevó a huir del domicilio donde permanecía.
Tras realizar las diligencias correspondientes y valorar su entorno familiar, las autoridades determinaron que ninguno de sus parientes resultaba apto para garantizar su bienestar. Su padre falleció tras quitarse la vida, y su madre cuenta con antecedentes de intentos de suicidio, lo que profundiza el contexto de vulnerabilidad.
Actualmente, el menor se encuentra bajo protección en la Casa Hogar de Nueva Rosita, donde recibe atención psicológica, acompañamiento y apoyo para iniciar su proceso educativo. De acuerdo con la Procuraduría, el niño ha mostrado avances favorables desde su ingreso.
Más allá de un caso aislado, la historia evidencia la importancia de la intervención oportuna y del compromiso ciudadano. Hoy, gracias a la acción solidaria de un particular y la respuesta institucional, el menor tiene la oportunidad de reconstruir su vida en un entorno seguro, con la esperanza de un futuro distinto.