LA VOZ DIGITAL QUE PROMUEVE A PARRAS
Con la tenacidad heredada de su madre y su abuela, Erika Briones lidera proyectos turísticos y sociales, demostrando que ser mujer es tener la valentía de abrir caminos nuevos para las próximas generaciones.
Por: Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – Existen historias que se escriben con pluma y papel, y otras que se narran a través de la lente de un celular, capturando el latido de un pueblo. La vida de Erika Adahanely Briones Fuantos es una mezcla de ambas. Nutrióloga de profesión, empresaria por determinación y comunicadora por convicción, Erika representa a esa nueva generación de mujeres parrenses que no esperan a que las cosas sucedan, sino que salen a grabarlas, a gestionarlas y a transformarlas. En este 8 de Marzo, su relato cierra nuestro especial de diez mujeres con una lección de paciencia y fe.
La escuela de la banqueta: El legado Fuantos
La tenacidad que Erika proyecta en sus redes sociales no nació en un aula universitaria, sino en las banquetas de Monterrey. Siendo apenas una niña, acompañaba a su madre a vender los tradicionales dulces de leche de Parras. El trato era formativo: Erika tocaba las puertas y hablaba con los desconocidos, mientras su madre, Adriana, la vigilaba con orgullo desde la acera. «Ella me enseñó a hablar con la gente y a perder la vergüenza», recuerda Erika.
Esa herencia de esfuerzo venía de más atrás, de su abuela Reyna, quien con una máquina de coser prestada y noches de desvelo, confeccionaba los majestuosos vestidos de cola larga para las reinas de belleza de Parras. De esas mujeres, Erika aprendió que el trabajo es la única moneda que no se devalúa y que cada pequeño aporte individual construye el bienestar de una familia.
De la ciencia al emprendimiento local
Tras graduarse como Nutrióloga en la UANL y destacar como becaria de investigación química, Erika parecía destinada a la vida académica o clínica en Nuevo León. Sin embargo, el llamado de su tierra fue más fuerte. Hace doce años regresó a Parras para tomar las riendas de un proyecto familiar que se encontraba estancado: Hospedaje Parras.
Con la misma disciplina con la que estudiaba las fórmulas químicas, Erika aprendió sobre gestión hotelera y relaciones públicas. Hoy, ese negocio es un pilar de sus proyectos, que incluyen también un salón de belleza y su faceta más conocida: Notipollo.
Preocupada por la caída del turismo local, decidió usar TikTok para mostrar la cara más auténtica de Parras. No buscaba seguidores, buscaba soluciones. Al narrar las historias de los comerciantes y artesanos, Erika se convirtió en una promotora incansable que entiende que, si al vecino le va bien, al pueblo le va mejor.
La adopción: El acto de amor más revolucionario
Pero si hay una historia que Erika ha decidido contar con el corazón abierto, es la de su maternidad. Hace cuatro años, ella y su esposo Carlos vivieron el momento que redefinió su existencia frente a una puerta de cristal en una casa hogar. «Los niños corrieron hacia nosotros y nos llamaron mamá y papá«, relata.
El proceso de adopción, que ella describe como uno de los más difíciles pero transformadores, la llevó a usar su alcance en redes para acompañar a otras familias en situaciones similares. Al visibilizar su experiencia, Erika derribó estigmas y demostró que la familia no siempre se construye en un hospital, sino en la decisión valiente de abrir el hogar y el alma. «Saber que mi historia animó a otros a adoptar es uno de mis mayores logros», confiesa.
Sembrar con la mirada levantada
A sus 35 años, Erika sigue siendo la mujer auténtica que disfruta de la paz de sus plantas y del cielo estrellado de Parras. Su mensaje para las mujeres en este Día Internacional de la Mujer es una invitación a la esperanza activa: «Abre los ojos y levanta la mirada. Mira todo lo que estás sembrando, aunque todavía no florezca«.
Erika Briones cierra este especial recordándonos que las cosas más importantes llevan tiempo, pero que cuando el esfuerzo es honesto, la cosecha es eterna. Ella no solo informa lo que pasa en Parras; ella es parte fundamental de lo que está pasando: una revolución de mujeres que creen, siembran y vuelven a empezar.